Fantasía eléctrica
La edición número 42 de la muestra nipona estrenaba sede, más grande e incómoda que la tradicional de Makuhari Messe, y no la llenó por la ausencia de marcas que habitualmente acudían a Japón. No obstante las marcas domésticas mostraron lo que son capaces de hacer en el ámbito de la electrificación del automóvil y hubo alguna sorpresa europea.