Es una marca reflejo de las pasiones más furibundas de los aficionados al automóvil. Aunque inalcanzable para casi todos, ya sea por la poca utilidad de su concepto, ya por su elevado precio, con el Cayenne V6, el más barato, se puede hallar la excusa perfecta para poseer uno.
Con su capota bien integrada en la línea de la carrocería, resulta muy atractivo. Además, ésta ajusta bien, no dejando entrar la menor gota de agua. Pero es la máxima expresión de automóvil de capricho, en el que detalles como el espacio para equipajes, no son importantes.