Nuestra experiencia inicial con el primer Juke no nos había resultado demasiado convincente, después de probar la versión básica de gasolina animada por el motor de 117 CV. Sin embargo ahora, equipado con el reconocido y tantas veces utilizado motor diésel 1.5 dCi de 110 CV las cosas cambian por completo
Nissan pretende reeditar el éxito obtenido con el Qashqai, pero en el segmento inferior de los SUV de recortadas dimensiones. Para ello apuesta de forma más decidida por el diseño que por los resultados prácticos y dinámicos. Todo lo contrario que con el incombustible Qashqai, que mantiene con mano de hierro su posición de SUV más vendido.
Lo bueno, mejor no cambiarlo; lo que funciona, ni tocarlo. No ha sido esto último realmente, pero los retoques realizados en el Qashqai le han dado algo de lo que carecía: una mayor personalidad estética. Un ligero maquillaje le da más frescura sin modificar estilo ni fondo, sin varíar su ADN, justo lo que le ha llevado a ser el vehículo “fetiche” para Nissan.
La última apuesta de la marca japonesa en el segmento C no era normal. El Qashqai se salía demasiado de la norma y, aunque su éxito en el mercado es patente, no ha sido en perjuicio de los coches de ese segmento. Por si mismo se ha constituido en una categoría aparte. Por eso Nissan ha optado por comercializar en Europa, y por supuesto en España, un vehículo con prácticamente todas las características de un coche compacto, un vehículo que ya se vendía bien en los mercados de ultramar, incluida Norteamérica.
Su aspecto exterior puede llevar a la confusión. Tiene el aspecto habitual de un SUV por su altura, superior a los 1,60 metros, y por su formato todoterreno, pero en realidad es el nuevo representante de la marca japonesa en el segmento C del mercado en sustitución del modelo Almera; que no tuvo el éxito que merecía en nuestro mercado.
Derivado directamente de un ‘concept car’, diseñado en California y destinado al mercado norteamericano, ha llegado a Europa debido al interés que despertó en su día su diseño. Pero a su indudable atractivo externo une aspectos mecánicos interesantes y una relación entre calidad y precio muy favorable.
De un todoterreno de Nissan cabe esperarse siempre un buen comportamiento fuera del asfalto, dada la experiencia de la marca japonesa en este tipo de vehículos. Lo que sorprende del X-Trail es que, además, muestra excelentes maneras en vías pavimentadas.
Los coupé equipados con potentes motores habían sido una de las señas de identidad de Nissan. Pero desaparecieron cuando la marca comenzó a tener problemas que estuvieron a punto de llevarla a la quiebra. Ahora, su reaparición supone una prueba más de su recuperación.