No poseer una versión diésel en el momento de mayor auge del segmento ha costado muchas ventas al Mazda CX-7. Compite con las marcas Premium y sus SUV estrella aportando un estilo francamente atractivo, una brillante puesta en escena y unas virtudes dinámicas de primer nivel. Su motor diésel pone la guinda con su excelente prestación y sus asumibles consumos.
Pocas veces un nuevo modelo evoluciona en el segmento de mercado en el que busca hacerse un hueco. Pero el coupé Mazda RX-8, con sus cuatro puertas, sí lo hace. A esta característica insólita añade, además, un nuevo motor rotativo que no defrauda por sus prestaciones.
Incidiendo en el estilo deportivo iniciado con el Mazda6, el Mazda3 toma el relevo de coches tan emblemáticos para esta marca japonesa en Europa como el 323F, que con sus faros retráctiles y sus líneas aerodinámicas marcó una época a comienzos de los años 90.
Equipado con un buen motor, logra matrícula de honor en todos los terrenos salvo en el de la insonorización mecánica. Con un mayor aislamiento no perdería un ápice de deportividad.