La marca coreana tenía la obligación de mejorar el Sportage, un SUV que no llegaba a competir en un segmento cada vez más competido y difícil. Y cuando se ha puesto a ello, ha conseguido un producto francamente interesante en todos los apartados, especialmente en diseño, calidad, funcionalidad y equipamiento, pero también en todo lo que atañe a la mecánica.
Cuando se quiere un coche que sirva para todo, que se mueva igual en ciudad y en carretera, que tenga un tamaño compacto pero un interior amplio, conviene elegir uno con formato de pequeño monovolumen. Kia lo ha entendido desarrollando el Venga, polivalente como pocos y con una excelente relación entre precio y equipamiento.
Por tamaño es un utilitario, pero por formato podría ser tanto un monovolumen como un SUV. Sin embargo, no es ninguna de las dos cosas. Es un coche diferente, de diseño exclusivo y caracterizado por una gran personalidad. Un coche joven que no deja indiferente a nadie a su paso. Representa una arriesgada apuesta para el fabricante coreano que, a buen seguro, le saldrá bien.
Kia ha sabido encontrar en esta versión de tres puertas de su modelo compacto Cee´d, que para mayor complejidad de nombre se llama Pro-cee´d, un diseño muy al gusto europeo, lo ha dotado de un motor conocido pero que satisface por sus buenas prestaciones y ha logrado un espacio interior que complace a todos los ocupantes.
Para la marca coreana Kia ya ha pasado el momento de vender coches sólo por precio. Ahora ofrece en el mercado productos con una atractiva relación entre calidad y precio. En este escenario, su nuevo representante en el segmento C no es el primero con ese equilibrio tan interesante, pero sí es el que mejor representa la imagen de solidez y calidad que tienen ya los automóviles fabricados por Kia; en su caso, en la planta eslovaca de Zilina.
La marca coreana ha mantenido el nombre, pero no la filosofía de su primer todoterreno, para realizar un vehículo muy distinto a aquel primitivo Sportage. Más práctico y más equilibrado en todos sus aspectos, supone un paso adelante en la política de producto de Kia.
Con un descuento sobre su precio de 1.883 euros el Cerato redondea una oferta que convence y aunque dentro de la modestia con que pretende estar en un segmento muy complicado, consigue abordarlo para merecer quedarse con algo del pastel.
Este pequeño automóvil reúne las características necesarias para conseguir llegar a un gran público. Si la oferta no se agota por falta de coches, Kia tiene todos los argumentos para hacerse tan popular como cualquier generalista, un envite que responde a su reto europeo.