Hoy que la situación económica obliga a ahorros tiene más razón de ser que nunca un coche pequeño, económico, ecológico y con buen precio. Si el Ka de 1996 fue hasta ahora uno de los más adecuados para la ciudad, ahora su sucesor es una de las mejores alternativas urbanas, no solo por su tamaño y por su precio, sino también porque aunque es más pequeño que el Ka original, ha evolucionado mucho y está muy bien aprovechado.
El primer SUV creado y desarrollado por Ford Europa es un auténtico ejercicio de estilo sobre ruedas que encierra toda la capacidad de la marca para construir coches con unos niveles de calidad y de confort irreprochables. Muy lejos de lo que fue aquel primer todoterreno de Ford –en realidad era un Nissan con el óvalo de Ford en el frontal– el Kuga llega al mercado con la intención de romper moldes, de ser líder en su concurrido y competitivo segmento.
No podía faltar en el modelo Mondeo una versión familiar. De estética potente y sólida, la carrocería Sportbreak cumple con la función encomendada perfectamente, aúna espacio interior con capacidad de carga y en la versión probada hay que sumar un motor potente y silencioso.
Hacer un monovolumen prestacional, pero al mismo tiempo funcional y con la habitabilidad que este tipo de coches requiere ha sido lo que ha motivado la creación de este modelo por parte de Ford, que comparte muchos elementos con la cuarta generación del Galaxy pero que ofrece un dinamismo del que éste carece.
Dos siglas, S y T (de Sport Technologies) ya utilizadas por la anterior generación del Focus que, ahora adquieren su auténtico valor en el modelo actual. Con una potencia muy superior a los 170 caballos del primero, el nuevo Focus ST sí se puede considerar como el verdadero heredero de los Cosworth y RS, dos superdeportivos disfrazados de coches compactos.
La escalada de potencia diésel le ha llegado al Mondeo por la vía de un desarrollo del motor Duratorq de dos litros. Si éste ya satisfacía, el nuevo se muestra contundente como pocos desde muy bajas revoluciones. Habida cuenta de sus prestaciones y bajo consumo, es normal que el cuerpo pida hacer largos viajes en el Mondeo.
Es la respuesta de Ford, largo tiempo esperada, al lanzamiento de monovolúmenes medios por parte de sus principales competidores europeos. El resultado es un coche dinámicamente impecable, dotado con una buena gama de motores, pero que decepciona por su interior.
Ford ha retocado ligeramente la estética de su modelo medio y ha aprovechado la ocasión para dotarlo con su primer motor de gasolina de inyección directa asociado a un cambio manual de seis marchas. Resultado: demasiado tranquilo, pero con un confort de marcha exquisito.