Retornar a un diseño más clásico, no pretender una nueva revolución de estilo, sino dejar claro que Citroën sabe aportar a sus coches, incluso al que nos ocupa, del segmento de los compactos, la mejor calidad ha sido su máxima para crear el nuevo C4. Y como la calidad no está reñida con la eficiencia, ha desarrollado esta versión e-HDI que ofrece lo máximo en ahorro de combustible y emisiones nocivas.
La nueva generación del popular utilitario de la marca francesa se caracteriza por transmitir a sus pasajeros nuevos argumentos de calidad, comodidad y habitabilidad. Crece en longitud, es más alto y tiene un interior más amplio. Además, la sensación de espacio y visibilidad es mucho mayor debido a la solución del innovador parabrisas panorámico Zenith.
Citroën no quiere dejar posibilidad alguna a la competencia y muestra sus valores en todas las categorías. Como buen generalista que es, su especialidad son los vehículos de recortado tamaño y precio competitivo. Sin embargo, con su nueva división DS demuestra que no le hace ascos a nuevos retos y que los pequeños coches de capricho como el DS3 encajan a la perfección con su moderna filosofía.
Que un coche muestre una carrocería de diseño no siempre está reñido con que su interior sea práctico y capaz. Es el caso del C3 Picasso, un vehículo con el que Citroën crea un monovolumen más que añadir a su completa gama de polivalentes multiuso, ya compuesta por el Xsara Picasso, el C4 Picasso, el C4 Grand Picasso y el C8.
La obligatoria variante con carrocería familiar del nuevo C5, que han denominado Tourer –a saber por qué– no tiene nada que envidiar, ni por calidad ni por capacidad a las consabidas versiones homólogas de las marcas alemanas. Bien construida, mejor presentada y con una mecánica de primer nivel, nos ha confirmado el acierto de Citroën en el desarrollo general del modelo.
El relevo del C5 era necesario después de una trayectoria del primer modelo, del que cabe decir que ha sido acompañada por el éxito. Y cuando este relevo se ha producido, la sorpresa ha sido tremenda, ya que el nuevo C5 es otra cosa al suponer una importantísima evolución no sólo en lo que atañe a la estética de su carrocería y de su habitáculo, sino a la tecnología y al equipamiento con los que ha sido dotado. Su categoría será premiada, con un mayor interés por parte de los usuarios.
Pertenece a la terna de SUV apadrinada por Mitsubishi y que forman el modelo Outlander de la propia marca japonesa, el 4007 de Peugeot y el Citroën protagonista de este análisis. En el caso del C-Crosser, nos encontramos con un SUV amplio, fácil de conducir, con una estética llamativa, capacidad para siete ocupantes y un motor y un sistema de trasmisión resolutivos y que incluso le otorgan ciertas cualidades ‘off road’ más allá de las que ofrecen habitualmente este tipo de vehículos.
La marca francesa nos ha sorprendido con un monovolumen compacto cuyo tamaño está justo en el límite más alto de su segmento, por lo que goza de una habitabilidad sobresaliente. Pero también lo ha hecho porque lo ha dotado de soluciones muy prácticas y de tecnologías de fácil utilización. Además, mover sus siete asientos es cosa de niños.