Es grande y pesado, pero más compacto que el modelo al que sustituye y su diseño es más atractivo, más del gusto europeo aunque a diferencia de aquel se fabrique exclusivamente en Estados Unidos. Y es caro, más caro que sus rivales en el segmento de los grandes monovolúmenes. Pero también es más práctico y tiene un interior mucho mejor aprovechado.
Las apariencias engañan en este coche. No cabe duda de que es el familiar más grande del mercado, con más de cinco metros de longitud y una distancia entre ejes que supera los tres metros. No obstante, su estilizada silueta hace que tenga un maletero muy largo pero muy poco aprovechable. Sí destaca su mecánica de origen Mercedes, y en conjunto es un vehículo que acredita una muy interesante relación entre valor y precio.
Chrysler ha sido tradicionalmente el más deportivo de los tres fabricantes estadounidenses. Una imagen que en los últimos años ha querido recuperar con el espectacular y aparatoso Viper y, ahora, con este nuevo coupé fabricado en Europa, mucho más refinado.