Hermanar elegancia y deportividad es algo que muchas marcas han intentado y pocas han conseguido. Alfa Romeo, que fuera paradigma de estos calificativos, los recupera hoy con su GT, un coche para la ‘modernidad influyente’. Qué gran excusa para darse un capricho.
Aunque el 156 original está aún plenamente vigente, a Alfa Romeo no se le podía haber ocurrido nada mejor, en espera de la llegada a medio plazo del 157, que revisar uno de sus coches de más éxito. Su diseño ha perdido agresividad en favor de una elegancia muy deportiva.