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Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

VOLVO C30 D5 // 35.013 EUROS

MANUEL DOMÉNECH  | MADRID Actualizado Martes 29-05-2007, 19:45 h.

Se siente joven

Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
Volvo C30 D5
La marca sueca se ha introducido con este coche en un segmento de mercado, el de los compactos de dos volúmenes, de una forma diferente, exclusiva, diríamos que casi radical. El C30 es un vehículo que se siente joven, algo inusual en la trayectoria de Volvo, y presume de sentirse así por su formato, por su diseño, por su interior, por sus cualidades dinámicas y por algunos de sus motores; como el que protagoniza la versión que probamos.
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Carroceria
Mecanica
Conclusion
Esa juventud de la que hace gala ha sido buscada premeditadamente por Volvo con la finalidad de buscar un público más extenso y de rebajar la edad, demasiado alta, de sus usuarios habituales. De ahí esa aparente radicalidad, que en el coche probado se acentúa al estar equipado con un ‘kit’ Sport que refuerza su estética deportiva y su imagen agresiva y juvenil. Pero aún así es un Volvo, con lo que eso conlleva de calidad de realización, de cuidado extremo por la seguridad, de aplicación de mecánicas y de tecnologías de primer orden... y de un cierto conservadurismo en el fondo.

El C30 es un coche que entra por los ojos. Un coche que, cuando uno se acerca a él con el fin de analizarlo se encuentra con sorpresas contrapuestas. Un coche caro por su exclusividad y por estar perfectamente equipado. Un coche, en suma, que no deja indiferente a nadie.
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Ya sabemos que lo del diseño es algo subjetivo y personal, pero hablando de personalidad, el C30 la tiene y mucha, lo que nos lleva a calificar su joven, dinámica, exclusiva y alegre estética como su principal virtud. Ello no nos hace olvidar que tiene un gran equipamiento, que su motor tiene un rendimiento más que sugerente y que convence por calidad de rodadura y por comportamiento.
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Pertenecer al segmento de los compactos requiere un sentido práctico que el C30 no tiene. Y no lo tiene por la dificultad que existe para utilizar las dos plazas traseras, por la poca capacidad de maletero y por ciertos detalles que no se conciben en otros modelos de su categoría. El precio, aunque justificable en parte, resulta caro especialmente en esta versión.
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Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosCinco cilindros en línea
Cilindrada (c.c.)2.401
Diámetro x carrera (mm.)81 x 93,2
Bloque/CulataAleación / aleación
Nº de válvulas por cilindroCuatro
DistribuciónDos árboles de levas en culata
AlimentaciónInyección directa y turbo
Tipo de combustibleGasóleo
Refigeración/CompresiónLíquida / 17,3:1
Potencia (CV/rpm.)180 / 4.000
Par máximo (Nm/rpm.)350 / 1.750-3.250

Transmisión

TipoTracción delantera
CambioAutomático de cinco marchas
Relaciones de cambio
Km/h en 1ª a 1.000 rpm.10,9
Km/h en 2ª a 1.000 rpm.16,8
Km/h en 3ª a 1.000 rpm.25,7
Km/h en 4ª a 1.000 rpm.38
Km/h en 5ª a 1.000 rpm.49,9

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente tipo MacPherson
Estabilizadora
Suspensión traseraIndependiente multibrazo
DelanterosDiscos ventilados de 300 milímetros de diámetro
TraserosDiscos macizos de 280 milímetros de diámetro
AyudasABS con EBD y EBA, DSTC y ASR
DirecciónDe cremallera, con asistencia hidráulica
Diámetro de giro (m.)10,6
Número de vueltas de volante2,8
Neumáticos215/45 R 18
Llantas7,5 x 18 pulgadas

Carroceria

Nº de plazasCuatro
Peso en vacío (kilos)1.479
Depósito de combustible (litros)62
Largo (mm.)4.252
Ancho (mm.)1.782
Alto (mm.)1.447
Vía delantera (mm.)1.535
Vía trasera (mm.)1.531
Distancia entre ejes2.640
Capacidad del maletero (litros)251

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)220
Aceleración de 0 a 100 Km/h. (seg.)9,2
400 metros salida parada (seg.)17,1
1.000 metros salida parada (seg.)29,4
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (seg.)6,2
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km)9,1
Extraurbano (litros/100 km)6,1
Mixto (litros/100 km)7,6
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El C30 se ha desarrollado sobre la base del Volvo S40, lo que se percibe por la gran distancia entre ejes que tiene; circunstancia que no redunda en una buena habitabilidad debido al exclusivísimo diseño coupé de su carrocería. Es, de hecho, el único compacto verdaderamente coupé del mercado, y nos ha parecido tan atrevido como atractivo, con ese punto de deportividad y dinamismo que muchos usuarios buscan y que difícilmente encuentran.

Debido a su especial formato ha sido homologado para cuatro plazas, eso sí, con dos señoras plazas traseras, amplías y cómodas, en las que sus ocupantes disfrutan, además, del excelente equipamiento con que está dotado un interior de presentación moderna, sencilla y ergonómica. El problema radica en el acceso a esas plazas. Para lograr ocuparlas hace falta una operación muy compleja. Primero hay que abatir el asiento delantero, luego pulsar un botón para que ese asiento se desplace hacia delante con el fin de dejar sitio, y hecha esa segunda función –eléctrica y bastante lenta– queda entrar en la zona posterior saltando por encima del cinturón de seguridad, lo que resulta tan incómodo como inseguro por los posibles tropiezos... al entrar o al salir.

Tampoco el maletero se escapa a la apreciación de falta de espacio, es tan pequeño como el de un utilitario y la lona con que se ocultan los equipajes a las miradas ajenas (una opción que cuesta 250 euros) es demasiado blanda, está mal diseñada y es muy incómoda de manipular. Por esto y por lo referido respecto al habitáculo, la nota que recibe la carrocería no es tan alta como merecería por su apariencia.

A la dotación de serie del C30 no le falta de nada, ni en el apartado del confort ni en el de la seguridad, pero sobre todo en éste resulta ejemplar. Sólo le faltan los airbags laterales traseros, ya que incluso cuenta, en los asientos delanteros, con protección contra los latigazos cervicales. Y no hay que olvidar que, como opción, dispone del sistema Blis que vigila lo que sucede en los ángulos muertos de la carrocería.
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Si la carrocería puede resultar apetecible, combinada con el ‘kit’ Sport y con el motor D5 de cinco cilindros y 180 caballos hace que el coche adquiera unos tintes de lo más deportivos. Se trata del motor diésel más potente del segmento de los compactos, un motor que funciona con una suavidad y un refinamiento encomiables y que muestra un rendimiento sobresaliente desde muy pocas vueltas, desde las que sube a regímenes más altos con gran facilidad.

Aunque es a partir de las 3.000 vueltas cuando da suelta a todo su potencial, goza de un amplio margen de utilización. La única pega que encontramos a la mecánica es la lentitud de la transmisión automática Geartronic de cinco marchas que lo acompaña, responsable de que las prestaciones del coche no sean más brillantes de lo que son. En cambio, el consumo de gasóleo es muy contenido si tenemos en cuenta la gran potencia del motor.
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Las cualidades dinámicas del C30 D5 son indudables. Montado sobre grandes neumáticos muestra un gran aplomo, es muy estable y acredita una buena agilidad en zonas de curvas si tenemos en cuenta el peso adicional del motor de cinco cilindros (el único de su segmento) sobre el eje delantero. El chasis tiene una puesta a punto firme, la adecuada a un coche con veleidades y estética deportivas, pero las suspensiones no resultan secas y mantienen un buen confort de marcha; lo que impide que el coche sea tan dinámico como su apariencia sugiere. La dirección se comporta muy bien en precisión y rapidez y los frenos cumplen con sobresaliente su función por potencia y resistencia.

Las posibilidades de ajuste del volante y del asiento del conductor hacen que se maneje con comodidad y facilidad, y solamente el cambio de marchas, que en conducción normal es suave, manifiesta demasiado resbalamiento de par y ciertos tirones y brusquedades en conducción más dinámica.
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La imagen vale más que los euros en el C30. Tiene mucha imagen, es muy atractivo y joven, precisamente lo que buscaba y necesitaba Volvo. Pero es poco práctico para militar en un segmento que ofrece mucho y muy bueno. En este sentido su baza está en la exclusividad, en la distinción, aunque tenga un habitáculo ‘difícil’ y un maletero poco capaz y bastante expuesto. Su otra baza, al menos en esta versión, es su mecánica a pesar de quedar un poco disminuida por un cambio poco adecuado para extraer de ella todo lo que puede dar de sí.

Volvo ha querido realizar un coche de imagen dinámica y deportiva, pero no lo ha dotado de un chasis radical, ni mucho menos, aunque sus suspensiones resulten de notable firmeza. En este sentido creemos que la opción elegida es acertada.

En cuanto a su precio, no es precisamente barato, aunque se justifica en parte por su exclusividad y por su completo equipamiento de confort y de seguridad. En el caso de esta variante D5 no creemos que resulte decisivo como factor de compra.
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