Contenidos de motor por
Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

SKODA OCTAVIA 1.9 TDI TREND DSG // 21.780 EUROS

MANUEL DOMÉNECH  | MADRID Actualizado Viernes 03-06-2005, 21:05 h.

Una alternativa práctica y con buen precio

SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
Salpicadero SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
Interior SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
Interior SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
Maletero SKODA OCTAVIA 1.9 TDI DSG
La marca checa cada vez hace mejores coches. Y precisamente el nuevo Octavia es uno de ellos. Manteniendo el aspecto general del anterior modelo, ofrece ahora un mayor empaque. Su acertado diseño no hace que pierda nada de su sentido práctico, y su evolución mecánica es evidente.
Publicidad
Carroceria
Mecanica
Conclusion
No es que hayan aumentado sus dimensiones, tampoco le hacía falta, sino que su estética ha dado un salto cualitativo tan grande que lo separa radicalmente del anterior Octavia. A ello hemos de sumar un interior cómodo y capaz para los pasajeros, y no digamos para los equipajes, por lo que nos encontramos ante una berlina que tiene muchas razones para ser una alternativa a tener en cuenta. A su formato y diseño une, en la versión probada, una mecánica sobresaliente y una transmisión de vanguardia. Y por si todo esto fuera poco, su precio lo sitúa en una posición de privilegio en su segmento ofreciendo lo mismo o más que sus rivales más próximos.
>>
Excelente comportamiento dinámico. Manejo y efectividad del cambio DSG. Relación entre precio y equipamiento muy a tener en cuenta. Amplitud interior y capacidad del maletero.
>>
Cierta rumorosidad mecánica y de rodadura. Control de estabilidad y limpiaparabrisas trasero opcionales. Detalles de acabado mejorables.
>>

Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosCuatro cilindros en línea
Cilindrada (c.c.)1.896
Diámetro x carrera (mm.)79,5 x 95,5
Bloque/CulataFundición/aleación
Nº de válvulas por cilindroDos
DistribuciónUn árbol de levas en cabeza
AlimentaciónInyección directa diésel por inyector-bomba. Turbo de geometría variable con intercooler
Tipo de combustibleGasóleo
Refigeración/CompresiónLíquida / 19:1
Potencia (CV/rpm.)105 / 4.000
Par máximo (Nm/rpm.)250 / 1.900

Transmisión

TipoTracción en las ruedas delanteras
CambioManual automatizado DSG de seis marchas
Relaciones de cambio
Km/h en 1ª a 1.000 rpm.7,7
Km/h en 2ª a 1.000 rpm.13
Km/h en 3ª a 1.000 rpm.20,4
Km/h en 4ª a 1.000 rpm.29,6
Km/h en 5ª a 1.000 rpm.38,3
Km/h en 6ª a 1.000 rpm.45,3

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente tipo McPherson con triángulo inferior
Estabilizadora
Suspensión traseraIndependiente multibrazo
DelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos macizos
AyudasABS +EBV+ASR (sistema antideslizamiento). Control de estabilidad ESP opcional (470 euros)
DirecciónDe cremallera, con asistencia electromecánica
Diámetro de giro (m.)10,2
Número de vueltas de volante2,75
Neumáticos205/55 R 16
Llantas6,5 x 16

Carroceria

Nº de plazasCinco
Peso en vacío (kilos)1.360
Depósito de combustible (litros)55
Largo (mm.)4.572
Ancho (mm.)1.769
Alto (mm.)1.462
Vía delantera (mm.)1.539
Vía trasera (mm.)1.528
Distancia entre ejes2.578
Capacidad del maletero (litros)560/1.350

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)189
Aceleración de 0 a 100 Km/h. (seg.)10,7
400 metros salida parada (seg.)18
1.000 metros salida parada (seg.)33
Recuperación de 80 a 120 en Dª (seg.)7,3
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km)7,6
Extraurbano (litros/100 km)6,2
Mixto (litros/100 km)6,9
>>
No renuncia el Octavia a su formato clásico, a pesar de que su carrocería de tres volúmenes disponga de portón trasero. Y no lo hace porque por encima de todo quiere ser un práctico turismo de carácter familiar. Por eso mantiene un aspecto general en la línea del característico del primer Octavia. Pero es sólo una falsa impresión, porque en detalle se aleja mucho de aquel, no sólo por el diseño diferente que se le ha dado a la carrocería, sino también por la imagen de mayor calidad y empaque que emana de sus líneas.

El frontal es mucho más personal aunque su estructuración es similar. Dos grandes faros trapezoidales que se prolongan hacia el lateral enmarcan una enorme calandra, de elementos verticales y de marco cromado, presidida por el escudo Skoda. Por debajo de ella se encuentra una toma de aire que recorre toda la anchura de un paragolpes envolvente y de formas redondeadas. A su vez, esa toma de aire está enmarcada por unos faros auxiliares de gran tamaño.

En el lateral, dotado de dos anchas puertas que permiten un fácil acceso al habitáculo, se aprecia como los intermitentes se han desplazado a los retrovisores, como está empezando a ser común en coches de su misma o superior categoría. Y en la zaga, dos grandes grupos ópticos llaman la atención por su forma y por su ubicación, lo que se ha hecho para no minimizar la anchura del portón.

En el interior del nuevo Octavia se aprecia una interesante evolución de la presentación y de la calidad de acabados, aunque aún existan en él elementos, como determinados plásticos y revestimientos, que siguen sin tener el tacto y la apariencia esperados. No cabe duda de que el Octavia es un producto que no pretende dar imagen de lujo, pero eso no es óbice para que el habitáculo tenga una cierta elegancia dentro de la sencillez de su diseño.

El estilo del salpicadero es sobrio y funcional, con un cuadro de instrumentos que incluye dos grandes relojes circulares con grafía blanca sobre fondo negro, un display con los testigos de servicio entre ellos y, por encima, los relojes de la temperatura del agua y del estado del depósito de combustible. Una información completa y de fácil lectura.

Pero el elemento que más destaca en el salpicadero es la consola central, de gran tamaño y en situación predominante. En ella, los mandos del equipo de sonido y de la climatización (el climatizador es un elemento de serie) están bien distribuidos y son fáciles de accionar. A su derecha se sitúa una guantera de buena capacidad.

La postura ante un volante de cuatro radios con mandos para controlar el sistema de sonido es buena. La regulación de ese volante en altura y profundidad, así como el reglaje en altura del asiento, lo permite. En cuanto al asiento en sí, es amplio por respaldo y banqueta y recoge bien el cuerpo. En la parte trasera encontramos también un asiento que convence. Lo hace por anchura y por la altura libre que deja con respecto al techo. Además, sus tres potenciales ocupantes disponen de un espacio considerable para las piernas.

Y si el habitáculo es grande para pasajeros, el maletero lo es más aún para la carga, ya que admite nada menos que 560 litros. Pero si eso es importante, lo es más que sus formas son muy regulares, lo que permite un mayor aprovechamiento del espacio, y que puede alcanzar hasta 1.350 litros de capacidad abatiendo por secciones 60/40 el respaldo del asiento trasero.

Al analizar el equipamiento del Octavia encontramos una dotación de serie importante, con ocho airbag en esta versión Trend, el ya mencionado climatizador, el cierre centralizado, las cuatro ventanillas y los retrovisores exteriores eléctricos, etcétera. Pero también echamos en falta el control de estabilidad ESP (470 euros), que no encarecería demasiado el precio del coche y aportaría una mayor seguridad de uso. Y notamos una pequeña contradicción, no lleva limpiaparabrisas trasero, una opción que cuesta... 80 euros.
>>
Que pena que sea un motor ruidoso el turbodiésel de 1,9 litros e inyección directa por inyector-bomba. Es lo único que se puede criticar en el sobresaliente apartado mecánico del Octavia gracias a la perfecta combinación entre el mencionado motor y el cambio manual automatizado (no es automático aunque una función automática, ya que lleva no uno, sino dos embragues) denominado DSG. Cada día es más utilizado por todas las marcas del Grupo Volkswagen, y no es de extrañar que sea así.

Con su concurso, y por sus propias características, el motor de 105 caballos teóricos (en todo momento da la impresión de esconder algunos más) funciona como un reloj y tiene un rendimiento sorprendente en toda su gama de revoluciones. Los 250 Nm de par motor también tienen mucho que decir en este aspecto. Con un sonido siempre presente, da gusto acelerar para ver lo bien que sube de vueltas, para comprobar su progresividad y su fuerza. Utilizando el cambio DSG como se debe, es decir, engranando de forma manual sus seis marchas, de relaciones más bien cortas, resulta divertido de conducir por lo preciso y rápido que es su accionamiento.

Con un combinado así, las prestaciones del coche tenían que ser buenas, y pudimos comprobar que así era. Las recuperaciones son muy rápidas, lo que permite efectuar adelantamientos con suma facilidad, acelera mejor que muchos coches de gasolina más potentes... teóricamente y admite una velocidad de crucero elevada sin que los consumos se resientan.

Por supuesto, los valores obtenidos en la prueba no se acercan a lo que el fabricante preconiza. Sin embargo, en las condiciones de uso que supone dicha prueba, hay que señalar que menos de siete litros en circuito combinado de ciudad, autopista, carretera normal y carretera de montaña efectuando una conducción exigente nos parece una cifra convincente. Y en carretera, en uso tranquilo, no llega ni a los 5,5 litros cada 100 kilómetros.
>>
El equilibrio es la nota más destacada del comportamiento dinámico del Octavia, un coche que aporta confort de marcha a sus ocupantes sin por ello dejar de tener una excelente estabilidad. Su suspensión absorbe perfectamente cualquier irregularidad del terreno al tiempo que permite que se efectúe con él una conducción muy ágil, con una ligerísima tendencia a irse de delante en las curvas cerradas, situación que la dirección corrige instantáneamente. La sencillez y la seguridad son claves en el manejo del Octavia.

Bien dotado de frenos, que cumplen su cometido con muy buena nota, y con la ayuda del control ASR antideslizamiento, no es de extrañar que el coche sea seguro. Sin embargo, reincidimos al indicar que no hubiera costado mucho equiparlo también con el control de estabilidad, por mucho que sus reacciones sean fáciles de controlar.

La sonoridad está presente también en el Octavia cuando está en movimiento, ya que existe un continuo ruido de rodadura que, unido al que emana el motor, resulta un poco molesto. Pero no empaña sus buenas cualidades dinámicas.
>>
Si comprar un Octavia podía ser hasta ahora un asunto relacionado, más que por cualquier otra cosa, por el precio. El nuevo Octavia, que también supone una oferta interesante por lo ajustado de su precio en relación con su equipamiento y sus aptitudes, convence por muchas cosas más, empezando por la evolución positiva de su diseño y por ofrecer unos niveles de calidad en ascenso, aunque aún no optimizados, y terminando por la excelencia de su mecánica.

Para tratarse de un coche de vocación familiar, sus cualidades dinámicas son evidentes, y sus cualidades mecánicas, sobresalientes. Con el motor de 105 caballos no hace falta uno mayor (y seguimos pensando que éste esconde algo más de lo que pregona), ni por rendimiento ni por prestaciones y consumos. Y con la compañía del cambio DSG es aún más interesante que otros con más pretensiones teóricas. Es tan buena la simbiosis entre motor y cambio que se perdona la sonoridad que manifiesta la mecánica.
>>
Comparte esta información