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Martes, 22 de mayo de 2012
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PRUEBA // JAGUAR S-TYPE 2.7 D EXECUTIVE AUT. // 50.900 EUROS

Miguel Ángel Turci  | Madrid Actualizado Lunes 05-07-2004, 10:33 h.

Quién dijo diésel

Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
Jaguar S-Type 2.7D Executive
La llegada del motor 2.7D al Jaguar S-Type ejemplifica dónde sitúa Ford las pretensiones de este propulsor que, sin duda, va a engatusar a quienes pensaban que los motores diésel eran sinónimo de ruidos y vibraciones incluso entre los coches de representación.
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Carroceria
Mecanica
Conclusion
Nadie puede negar que comprar diésel está de moda, pero tal vez sea en los segmentos más altos donde elegir un motor diésel plantee todavía muchas dudas, sobre todo cuando la cuestión del ahorro no es decisiva y sí lo son características tales como la suavidad de la mecánica, el confort y, ante todo, la percepción de calidad, de tener la sensación de que lo que se paga concuerda con lo que se recibe. El Jaguar S-Type 2.7D es un claro ejemplo de que la tecnología diésel ya no acarrea ningún pero derivado de mecánicas ruidosas o poco finas, todo lo contrario, suavidad y confort son sus armas, pero además, el consumo está dentro de lo más que razonable para un coche de representación como es éste.
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Motor excelente, suavidad de marcha, baja sonoridad. Equipamiento y acabados.
Consumos ajustados.
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Actuador del cambio poco práctico para sacar partido de las virtudes de su caja de cambios de seis velocidades. Maletero de escaso volumen.
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Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosSeis
Cilindrada (c.c.)2.720
Bloque/CulataAluminio
Nº de válvulas por cilindroCuatro
AlimentaciónPor conducto común y Doble turbo
Tipo de combustibleGasóleo
Refigeración/CompresiónLíquida
Potencia (CV/rpm.)207 a 4.000
Par máximo (Nm/rpm.)435 a 1.900

Transmisión

TipoTrasera
CambioAutomático de seis velocidades

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente
Suspensión traseraIndependiente
Frenos
DelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos ventilados
AyudasABS. Servofreno
DirecciónDe cremallera asistida
Diámetro de giro (m.)11,48
Neumáticos235/50 R 17
Llantas7,5 x 17

Carroceria

TipoBerlina tres volúmenes
Nº de plazascinco
Peso en vacío (kilos)1.790
Depósito de combustible (litros)70
Largo4.877
Ancho1.818
Alto1.447
Vía delantera1.534
Vía trasera1.542
Distancia entre ejes2.909
Capacidad del maletero400

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)227
Aceleración de 0 a 100 Km/h.8,6
400 metros salida parada17,1
1.000 metros salida parada28,3
Recuperación de 80 a 120 en Dª (km/h.)7,4
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km/h.)10,9
Extraurbano (litros/100 km/h.)6,3
Mixto (litros/100 km/h.)8,2
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Tiene el tamaño adecuado para acoger a cuatro personas cómodamente, las puertas son amplias y con un ángulo de apretura lo suficientemente amplio para que sea cómodo entrar en el coche. El puesto de conducción, la versión probada venía dotada de todo tipo de reglajes, incluso el del pedalier que se mueve a través de un motor eléctrico hacia adelante y hacia atrás, es perfecto para casi cualquier conducto, los asientos envuelven bien y la visibilidad es buena en todo momento. Las plazas traseras, insistimos, para dos ocupantes, son holgadas algo que se agradece en este tipo de coche, pero su amplitud se la deben en gran parte al maletero, pequeño para un coche de su categoría, aunque Jaguar jamás se ha preocupado demasiado por llegar a los 500 litros y aunque ha mejorado las capacidades, véase el ejemplo del XJ, siguen diseñando maleteros con poca profundidad y la suficiente longitud para albergar sin problemas varias bolsas de palos de golf.
La calidad percibida es muy alta en todos los elementos del coche, los materiales no desentonan y el diseño del salpicadero sigue la estela Jaguar, que ningún purista ahora podrá criticar. Los mandos, bien estudiada su situación, tienen un accionado cómodo y la pantalla táctil en la consola central es una delicia a la hora de usarla por sus grandes caracteres que no suponen un ejercicio de agudeza visual a la hora de lanzar el dedo y hacer diana.
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La colaboración entre Ford y PSA Peugeot-Citroën para desarrollar el motor que equipa esta versión del S-Type ha dado como fruto un propulsor diésel con unas características básicas. Suavidad y silencio. Tal vez no sea el más potente de los motores con los que compite, pero su suavidad de uso es un argumento que convence por encima de otras características porque además no desmerecen sus prestaciones, que son por sí solas excelentes, y aunque tampoco es el más ahorrador, no lo es por muy poco y más teniendo en cuenta que la cifra media de consumos ronda los ocho litros.
Este V6 biturbo de 207 caballos ofrece una cifra de par de 435 Nm, una medida de fuerza que le confiere un rendimiento en carretera excelente y una suavidad de uso en tráfico denso muy lejos de crispar a quien lo conduce.
La caja de cambios asociada a este motor es la ZF de seis velocidades ya conocida en otros modelos. También exhala suavidad de funcionamiento aunque sí algo hay que criticar es la disposición en la consola central de su actuador. Tradicionalmente en forma de J, éste no es el más adecuado para el uso secuencial del cambio y su particular forma hace que al final dejemos la palanca en la posición D, que por cierto funciona perfectamente, pero que desaprovecha un elemento que da muchas alegrías a quien se decide por fin a usarlo.
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Los reglajes de suspensión de esta versión corren paralelos a la filosofía de su motor, es decir suavidad, pero también correcta opulencia. Nadie se podrá quejar de balanceos innecesarios y brusquedad a la hora de pasar un bache, tampoco su conductor apreciará lentitud de reacciones en carreteras con demasiadas curvas. En autopistas o autovías el coche se desenvuelve a las mil maravillas, expone sus cualidades de confort de marcha sin ningún altibajo y demuestra que con propulsores así nadie debe temer a las mecánicas diésel en coches de lujo, todo lo contrario, viajar es un placer.
Su condición de tracción trasera no es evidente hasta que no se apura mucho sobre todo cuando exigimos mucho al acelerador demasiado pronto una vez inscrita una curva cerrada, entonces la electrónica de control del coche hace su aparición y no especialmente de manera oculta, no, se nota cómo actúa y lo hace con contundencia. Si prescindimos de ella, el S-Type exhibe las bonanzas de su bastidor con reacciones nobles y previsibles, cosa que demuestra que la electrónica es seguridad añadida y no una parte esencial del comportamiento del coche.
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Cuando Jaguar anunció que iba a desarrollar una versión diésel para su modelo X-Type muchos se echaron las manos a la cabeza pensando en cuánto de anatema había en un hecho así. Pasó el tiempo, llegó el coche y el coche gustó. Luego llegaron conceptos inéditos como el de la carrocería familiar y el combinado, carrocería familiar y motor diésel. Ahora, con el S-Type 2.7D ya nadie se extraña, más bien evalúa qué es lo que aporta esta berlina diésel a su segmento de mercado. Pues bien, éste diésel combinado con el S-Type, destila cordura por sus cuatro costados y ningún defecto que se le pueda achacar al concepto al que obedece, es por tanto un modelo que encumbra entre los diésel un concepto bien alejado de ellos, la suavidad. Y lo hace a través de un coche que cuando salió hubo también quien dijo que no era un Jaguar verdadero y es que está demostrado que lo retrógrado no tiene cabida en el mundo del automóvil.
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