Contenidos de motor por
Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

OPEL VIVARO 2.5 DTI TOUR // 26.656 €

Manuel Doménech  | Madrid Actualizado Martes 03-02-2004, 18:31 h.

Vocación de transporte

La evolución de los furgones es imparable por diseño, rendimiento mecánico y comportamiento. Y los destinados a llevar pasajeros, cada vez se parecen más a los grandes monovolúmenes por comodidad, amplitud y presentación. El Vivaro pertenece a esa estirpe.
Publicidad
Carroceria
Mecanica
Conclusion
Aunque tienen en contra sus enormes dimensiones y su elevado peso, la verdad es que vehículos como el Opel Vivaro que nos ocupa pueden desempeñar a la perfección el cometido de cualquier gran monovolumen del mercado, ya que, como éstos, reivindica una indudable vocación por el transporte de pasajeros y, al igual que ellos, está dotado de una mecánica cuyo rendimiento no tiene nada que envidiar a la de cualquier turismo.
De todas formas, aspectos como el de la flexibilidad interior, la llamada modularidad de los asientos, aún es una asignatura pendiente que, aunque aún no se ha aprobado, no debe resultar difícil para los fabricantes.
>>
Excelente rendimiento mecánico. Consumo. Comportamiento satisfactorio. Presentación y amplitud interior para los pasajeros. Diseño atractivo. Buena calidad de realización.
>>
Un equipamiento cargado de opciones. La tercera fila,
al ser fija, impide una mayor capacidad para equipajes
y que exista una buena configuración entre los asientos.
>>

>>

Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosCuatro cilindros en línea
Cilindrada (c.c.)2.463 centímetros cúbicos
Distribución16 válvulas. Dos árboles de levas en culata, por correa
AlimentaciónInyección directa diésel por conducto común y turbo
Potencia (CV/rpm.)135 caballos a 3.500 revoluciones por minuto
Par máximo (Nm/rpm.)310 Nm a 2.000 rpm.

Transmisión

TipoTracción en las ruedas delanteras
CambioManual de seis marchas

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente
Suspensión traseraEje de torsión
Frenos
DelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos macizos
DirecciónDe cremallera, asistida
Diámetro de giro (m.)10,84 metros
Número de vueltas de volante3,25 vueltas
Neumáticos215/65 R 16
Llantas6,5 x 16

Carroceria

Peso en vacío (kilos)2.010 kilogramos
Depósito de combustible (litros)90 litros

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)165 kilómetros por hora
Aceleración de 0 a 100 Km/h.15 segundos
400 metros salida parada20,4 segundos
1.000 metros salida parada36,9 segundos
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (km/h.)10,4 segundos
Recuperación de 80 a 120 en 5ª (km/h.)12,4 segundos
Recuperación de 80 a 120 en 6ª (km/h.)17,6 segundos
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km/h.)12,8 litros / 100 kms
Extraurbano (litros/100 km/h.)8,6 litros / 100 kms
Mixto (litros/100 km/h.)10,7 litros / 100 kms
>>
Lo primero que llama la atención en el Opel Vivaro es la modernidad y la exclusividad de las líneas de su enorme carrocería. Es tan atractiva que no pasa desapercibida para nadie. Moderna y agresiva, sus formas se alejan mucho de los diseños típicos de los furgones tradicionales. De hecho, respira un estilo que incluso –salvo por las dimensiones– puede hacer palidecer de envidia a más de un monovolumen al uso.
En ese sentido, no hay nada que objetar a un vehículo que pide a gritos entrar en su interior, operación nada fácil para los usuarios de talla normal, que casi tienen que escalar para acceder a los asientos. Pero luego, eso sí, el conductor, por ejemplo, se encuentra con una amplia y cómoda butaca desde la que domina todos los aspectos de la conducción y goza de una visibilidad perfecta hacia todas las esquinas de la carrocería.
En el Vivaro se pueden acomodar hasta nueve pasajeros, si bien está más pensado para que siete ocupantes gocen de un espacio enorme para poder desenvolverse. En este sentido, hay que criticar que la tercera fila de asientos sea fija y sólo se abata su respaldo, tanto porque impide que la zona de carga se amplíe como porque no permite disponer de esa tan traída y llevada flexibilidad y modularidad interior. Lo que sí es cierto es que el interior del Vivaro es cómodo, salvo en esa tercera fila por los rebotes de la suspensión trasera.
En el habitáculo se aprecia un cuidado por el detalle impropio en un furgón, y también una esmerada presentación en la que la calidad visual está presente. El equipamiento, en lo que atañe a los elementos de confort no es del todo malo, pero cuenta con opciones como el aire acondicionado que resta puntos al coche. En lo que a la seguridad se refiere, la dotación de airbags es correcta y se puede complementar con los específicos para proteger la cabeza de los ocupantes.
>>
Sorprende muy gratamente cómo se comporta el enorme propulsor de cuatro cilindros y 2,5 litros de capacidad que mueve a este Vivaro Tour. Y lo hace por la modernidad de su construcción (culata de 16 válvulas, inyección directa a alta presión por conducto común y turbo con intercooler), por la suavidad y el silencio de su funcionamiento y por el rendimiento que se saca de él. Es potente, tiene un buen margen de utilización y, sobre todo, muestra una gran capacidad para subir de vueltas debido a que su elevado par motor se obtiene desde pocas revoluciones.
Bien secundado por una caja de cambios manual de seis marchas de desarrollos bien elegidos, y aunque el vehículo supera los 2.000 kilogramos de peso, permite obtener unas prestaciones satisfactorias tanto en velocidad máxima y aceleración como en recuperaciones, incluso cuando se solicita más fuerza al acelerador circulando en sexta marcha al tratar de efectuar un adelantamiento. Y todo esto lo consigue, otra vez teniendo en cuenta su elevado peso, con un gasto de combustible que, sin acercarse al que ofrece la marca como homologado, nos ha parecido muy interesante.
>>
Otra sorpresa nos llevamos al analizar sus cualidades dinámicas, que sorprendentemente las tiene. Sus grandes dimensiones exteriores y su elevada estatura nos llevaban a pensar que sería incómodo de conducir, poco manejable y menos ágil aún.
Pero hemos podido comprobar que se conduce con facilidad debido a la posición muy vertical del volante y a la idónea ubicación de la palanca de cambios en una pequeña repisa de la consola central, que su buen radio de giro y el poco voladizo delantero permiten que maniobre en ciudad con la soltura de un utilitario, y que en carretera es más ágil de lo que su envergadura y peso pudieran hacer creer.
Es estable y seguro, aunque es lógico que existan inercias y balanceos. Cargado, sus suspensiones se asientan mejorando incluso el confort de marcha de los pasajeros. La dirección hace que sea fácil de inscribir en las curvas, y los frenos, con ABS, cumplen con soltura con su cometido.
>>
El Vivaro demuestra que los furgones de ahora son muy distintos a los de antes. Bien diseñado exteriormente y con una presentación interior muy cuidada, este transporte de pasajeros no evidia a un gran monovolumen debido a la amplitud y comodidad de sus plazas y a la excelente mecánica que lo mueve. Con un buen precio, adolece sin embargo de un equipamiento de confort limitado. La flexibilidad de su interior es lo que menos convence.
>>
Comparte esta información