Contenidos de motor por
Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

MITSUBISHI OUTLANDER 2.0 4x4

Félix Cerezo  | Madrid Actualizado Lunes 09-06-2003, 20:40 h.

Un explorador que llega a donde no pretende

frontal
Tres cuartos delantero
Tres cuartos trasero
Trasera
Salpicadero
Mitsubishi se desmarca con un modelo de lineas agresivas que se comporta eficientemente tanto en campo como en carretera.
Publicidad
Carroceria
Mecanica
Conclusion
Por el momento, la oferta del Outlander se limita a dos versiones, animadas por el mismo propulsor de dos litros y 136 caballos. Una con sólo las dos ruedas delanteras motrices y la otra con un sistema de tracción integral derivado del que ha usado la marca en el Mundial de Rallys. Esta segunda variante es la probada aquí.
>>
Habitáculo amplio, bien terminado y funcional. Posición de conducción y tacto de los mandos. Comportamiento. Frenos modulables y resistentes. Equipamiento de serie. Estética.
>>
Motor poco elástico y con poca respuesta por debajo de las 4.000 vueltas. Capacidad del maletero. Radio de giro. Control de estabilidad no disponible, ni siquiera como opción.
>>

>>

Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosCuatro cilindros en línea
Cilindrada (c.c.)1.997 centímetros cúbicos
Nº de válvulas por cilindro4
Distribución16 válvulas. Doble árbol de levas en cabeza
AlimentaciónInyección electrónica multipunto
Potencia (CV/rpm.)136 caballos a 6.000 revoluciones por minuto
Par máximo (Nm/rpm.)176 Nm a 2.000 rpm.

Transmisión

TipoTracción permanente a las cuatro ruedas
CambioManual de cinco marchas

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente en las cuatro ruedas
Suspensión traseraIndependiente en las cuatro ruedas
FrenosDiscos
DelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos macizos
DirecciónDe cremallera, asistida
Diámetro de giro (m.)11,4 metros
Neumáticos215/60 R 16 (llantas de 6 x 16 pulgadas)

Carroceria

Peso en vacío (kilos)1.410 kilos
Depósito de combustible (litros)60 litros

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)192 km/h
Aceleración de 0 a 100 Km/h.11,4 segundos
400 metros salida parada19 segundos
1.000 metros salida parada33,8 segundos
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (km/h.)12,8 segundos
Recuperación de 80 a 120 en 5ª (km/h.)17,8 segundos
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km/h.)12,8 litros
Extraurbano (litros/100 km/h.)8,2 litros
Mixto (litros/100 km/h.)11,1 litros
>>
Uno de los grandes aciertos de Mitsubishi ha sido mantener casi inalterada la imagen exterior del prototipo ASX de 2001 en el que se basa el Outlander. Es más, incluso ha acentuado la agresividad del frontal, la parte con más personalidad del coche y la que atrae todas las miradas.

También le aportan singularidad sus dimensiones. Sobre todo, la altura, ya que es alrededor de 12 centímetros más bajo que cualquiera de los 4x4 ligeros ya comercializados.

Con el fin de maximizar la habitabilidad, los diseñadores de Mitsubishi han dotado al coche de una gran distancia entre ejes (2,62 metros). La consecuencia es un interior con mucho espacio en todas las cotas que, sin ser, sobresalientes, permiten viajar con desahogo. El conductor se beneficia, además, de una magnífica postura, por visibilidad e integración con los mandos.

No convence el maletero, lo que contradice sus aspiraciones familiares. Tiene un plano de carga diáfano, pero muy alto, y el hueco que roba la rueda de repuesto hace que apenas haya más de 30 centímetros entre el suelo y la bandeja cubrequipajes, que habrá que retirar con frecuencia. Al menos, la banqueta posterior es abatible por partes asimétricas, reclinable en tres posiciones y, cuando se pliega por completo, el hueco para equipajes pasa de 1.000 litros. Si se abate también el respaldo del asiento del acompañante es posible transportar objetos de hasta 2,4 metros de largo.
>>
Su potencia es más que suficiente, tiene un funcionamiento silencioso y, una vez lanzado el coche, hace del Outlander un automóvil muy rápido. Pero es poco progresivo y homogéneo en la forma de entregar la potencia. No responde mal en la parte más baja del cuentavueltas, para luego sufrir un cierto desfallecimiento del que no se recupera hasta pasadas las 4.000 revoluciones por minuto.

Si a ello unimos su elevado peso (casi 1.600 kilos), inconveniente aerodinámica, grandes ruedas y la tracción total permanente, nos encontramos con un vehículo que, cuando se circula por carretera abierta, obliga a reducir marchas con frecuencia para mantener un buen ritmo. La solución pasaría por acortar los desarrollos del cambio pues, en la práctica, terminan por ser largos. Pero esto supondría más ruido y también más consumo de combustible, aspecto este último en el que el Outlander no es un vehículo especialmente brillante.
>>
Es, con diferencia, la faceta más equilibrada del coche. La tracción integral permanente ofrece un funcionamiento efectivo tanto en carretera como en campo, donde se desenvuelve sin estridencias porque –aunque la altura libre al suelo es grande– ni lleva reductoras ni los bajos están protegidos a conciencia. Tampoco presume de amplios recorridos de suspensión.

Ésta, por cierto, sí que se ha ajustado con sabiduria. Tiende a dura, pero no es incómoda en el filtrado de baches y controla con solvencia las oscilaciones de la carrocería. El resultado sería óptimo si se limitara la tendencia que muestra a irse de delante al forzar en curva (la transmisión total prima al eje delantero), algo que, de todas formas, se corrige con facilidad. Otra crítica se refiere al ángulo de giro, demasiado grande.

El Outlander está muy bien terminado y se vende con un equipamiento completo, pero cerrada, por lo que no es posible acceder a elementos como el control de estabilidad o el climatizador. Teniendo en cuenta esa dotación, el precio está en línea con los teóricos rivales.
>>
Mitsubishi ha querido hacer con el Outlander un coche diferente y lo ha conseguido, empezando por su diseño agresivo. También ofrece un buen comportamiento en campo y carretera y un habitáculo amplio, bien rematado y equipado. Pero, en contra del planteamiento familiar que se pretende dar al coche, el maletero no está a la altura. Y tampoco el motor rinde de forma homogénea, lo que obliga a usar mucho el cambio.
>>
Comparte esta información