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Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

MERCEDES E 500 7G-TRONIC // 66.000 €

Manuel Doménech  | Madrid Actualizado Martes 20-04-2004, 13:03 h.

Siete marchas, más confort

Por si cabía alguna duda sobre si los Clase E de Mercedes son unas de las grandes berlinas más avanzadas que ofrece el mercado, además de la gama más equilibrada del fabricante alemán, la variante E 500 lo corrobora al adoptar un innovador cambio automático.
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Carroceria
Mecanica
Conclusion
No es la primera vez que un automóvil adopta una caja de cambios automática de siete marchas, pero sí lo es que tenga incluso dos posibilidades de marcha atrás según el programa de utilización elegido: Standart o Comfort. Esta innovadora transmisión, que con otros programas de accionamiento también equipa al nuevo SLK, hace que el E 500 sea aún más suave y confortable de lo que ya era. Por cierto, este cambio –denominado 7G-Tronic– sólo se puede adaptar a la variante que aquí analizamos, de propulsión trasera, ya que no se puede incluir, por problemas de espacio, en el E 500 4Matic, que de este modo se tiene que conformar con una caja automática de cinco relaciones.
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Comportamiento sobresaliente en cualquier situación sin merma del confort de marcha. Calidad y buen equipamiento de serie. Perfecta conjunción entre el motor y la caja de cambios.
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Deficiente habitabilidad en las plazas traseras, por distancia para las piernas y altura al techo de sus ocupantes. Programa secuencial del cambio demasiado lento. Precio elevado.
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Motor

SituaciónDelantero longitudinal
Nº CilindrosOcho cilindros en V
Cilindrada (c.c.)4.996 centímetros cúbicos
Distribución24 válvulas. Doble árbol de levas por culata, por cadena
AlimentaciónInyección electrónica multipunto
Potencia (CV/rpm.)306 caballos a 5.600 revoluciones por minuto
Par máximo (Nm/rpm.)460 Nm a 2.700 rpm.

Transmisión

TipoTracción en las ruedas traseras
CambioAutomático, de siete marchas con función secuencial

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente
Suspensión traseraIndependiente multibrazo
Frenos
DelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos macizos
DirecciónDe cremallera, asistida
Diámetro de giro (m.)11,4 metros
Número de vueltas de volante2,75 vueltas de volante
Neumáticos245/45 WR 17
Llantas7,5J x 17

Carroceria

Peso en vacío (kilos)1.725 kilogramos
Depósito de combustible (litros)80 litros

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)250 kilómetros por hora
Aceleración de 0 a 100 Km/h.6,5 segundos
400 metros salida parada14,4 segundos
1.000 metros salida parada26 segundos
Recuperación de 80 a 120 en Dª (km/h.)4,6 segundos
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km/h.)21,5 litros / 100 kms
Extraurbano (litros/100 km/h.)12,9 litros / 100 kms
Mixto (litros/100 km/h.)17,2 litros / 100 kms
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Si hay algo que destaca nada más ver a un Clase E es su diseño exterior, más imponente aún en el E 500, que por eso ha sido calificado como el Mercedes más equilibrado de la actual gama. El dinamismo de sus líneas, sus formas elegantes y un ambiente de cierta deportividad son las notas esenciales de este coche de poco más de 4,80 metros de longitud. Sin embargo, sus dimensiones exteriores no se corresponden con las del habitáculo, muy escueto en su parte trasera. Es uno de sus defectos más llamativos.
Pero volvamos al interior. La calidad está presente en todos sus elementos, y su equipamiento, aunque sobresaliente de serie, ofrece opciones suficientes para cubrir cualquier necesidad de sus ocupantes... aunque supongan un sobreprecio importante en un coche ya de por sí caro. Así, las butacas delanteras, perfectas por amplitud, forma y posibilidades de reglaje, pueden gozar (opcionalmente) de contorno múltiple, de masaje, de un más completo apoyo lumbar y de hasta cuatro memorias de regulación eléctrica.
La zona delantera es muy amplia, por lo que sorprende aún más lo pequeña que es la trasera, donde el espacio para las piernas es exiguo aunque los ocupantes delanteros sean de talla baja y a pesar de que los respaldos de los asientos anteriores están esculpidos en sus laterales para crear más espacio. Tampoco la distancia respecto al techo en esa zona es demasiado generosa. Sin embargo, nada hay que reprochar a los 510 litros de capacidad del maletero.
La presentación es muy cuidada, todo ajusta a la perfección y el diseño del salpicadero es elegante pero sin alardes, con todo a mano y una información muy completa, aunque los relojes del cuadro de instrumentos se nos antojan algo pequeños.
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Suave y silencioso, pero a la vez poderoso, el conocido V8 de cinco litros de esta versión, que ya era muy agradable, lo es ahora aún más por la perfecta simbiosis que logra con el cambio 7G-Tronic. Está dotado de una progresividad sobresaliente y de un margen de utilización muy amplio dada la elevada cifra de par motor que acredita, ostensible muy poco por encima de las 2.000 revoluciones.
Por supuesto, a regímenes altos se pone en evidencia toda su potencia, que aunque no es epatante, es más que suficiente para mover los 1.725 que pesa el coche con una brillantez asombrosa, como se puede comprobar al observar las cifras obtenidas en el recuadro adjunto. No cabe duda de que el nuevo cambio de siete marchas tiene mucho que ver en su obtención, pues su puesta en acción es muy rápida. También es responsable de que el consumo de combustible, pese a mantenerse elevado, se haya reducido tanto en ciudad como en carretera.
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Su aspecto de gran berlina da idea de máximo confort, y en la práctica el E 500 confirma esa sensación, pero unida a unas cualidades dinámicas increíbles. De hecho, ese confort emana del tipo de suspensión que lleva el coche. Es un sistema neumático semiactivo, denominado Airmatic DC, que dispone de tres diferentes grados de tarado de los amortiguadores y de resortes neumáticos. Lo más llamativo es que permite una estabilidad asombrosa sin balanceos de la carrocería y que el cambio de reglaje de la suspensión se hace evidente para los pasajeros, que se sienten, así, más seguros.
El bastidor es de una gran rigidez, y el chasis se ha puesto a punto con esmero para unir confort con dinamismo; es tan perfecto que permite a los 4,80 de coche ciertas veleidades deportivas sólo puestas en entredicho porque el programa secuencial del cambio es lento, aunque memoriza la marcha solicitada cuando el posible sobrerrégimen del motor impide su inserción.
La dirección, rápida y muy precisa; los frenos, que de serie cuentan con el sistema electrohidráulico Sensotronic y que se muestran eficaces y resistentes; y las múltiples ayudas electrónicas a la conducción ponen la guinda a un comportamiento sobresaliente.
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Atractivo y equilibrado por fuera, elegante, bien equipado y poco habitable por dentro, puede presumir de ofrecer el máximo confort de marcha junto a unas cualidades dinámicas excelentes. Su mejor baza es el cambio automático que estrena, que permite sacar mejor partido de un ya de por sí brillante motor, rebajando su consumo. Si su precio es elevado, ciertas opciones lo encarecen aún más.
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