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Martes, 22 de mayo de 2012
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FORD MONDEO 2.2 TDCi TITANIUM X // 31.160 EUROS

MANUEL DOMÉNECH  | MADRID Actualizado Martes 25-01-2005, 20:54 h.

Devorador de kilómetros

Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM X
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM X
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM X
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM X - Interior
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM X - Interior
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM X - Interior
Ford Mondeo 2.2 TDCi TITANIUM X - Maletero
La escalada de potencia diésel le ha llegado al Mondeo por la vía de un desarrollo del motor Duratorq de dos litros. Si éste ya satisfacía, el nuevo se muestra contundente como pocos desde muy bajas revoluciones. Habida cuenta de sus prestaciones y bajo consumo, es normal que el cuerpo pida hacer largos viajes en el Mondeo.
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Carroceria
Mecanica
Conclusion
El Ford Mondeo no es, ni mucho menos, uno de los modelos más modernos de su segmento. Pero como la experiencia es un grado, es de los más recomendables. Lo ha sido desde el primer momento por muchas razones, su habitabilidad, su calidad de realización, su equipamiento, su excelente chasis, etcétera. Pero ahora lo es aún más por la mecánica de gasóleo que acaba de estrenar, cuyo rendimiento, a pesar de ser un poco ruidoso, resulta muy brillante y no adolece del más mínimo altibajo.
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Excelente mecánica que proporciona buenas prestaciones con bajo consumo. Comportamiento. Habitabilidad. Calidad de realización.
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Dotación de seguridad mejorable (ESP opcional). Mecánica ruidosa en baja. Apariencia del maletero poco cuidada.
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Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosCuatro en línea
Cilindrada (c.c.)2.198
Diámetro x carrera (mm.)86 x 94,6
Bloque/CulataFundición / aleación
Nº de válvulas por cilindroCuatro
DistribuciónDoble árbol de levas en culata accionado por cadena
AlimentaciónInyección directa diésel a alta presión por conducto común. Turbo de geometría variable
Tipo de combustibleGasóleo
Refigeración/CompresiónLíquida / 17,5:1
Potencia (CV/rpm.)155 / 3.500
Par máximo (Nm/rpm.)360 (400 con ‘overboost’ / 1.800-2.250

Transmisión

TipoTracción delantera
CambioManual de seis marchas
Relaciones de cambio
Km/h en 1ª a 1.000 rpm.9,3
Km/h en 2ª a 1.000 rpm.16,2
Km/h en 3ª a 1.000 rpm.24,3
Km/h en 4ª a 1.000 rpm.35,9
Km/h en 5ª a 1.000 rpm.48
Km/h en 6ª a 1.000 rpm.54,9

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente tipo McPherson
Estabilizadora
Suspensión traseraIndependiente multibrazo
DelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos macizos
AyudasABS + EBA, ESP (opcional)
DirecciónDe cremallera, asistida
Diámetro de giro (m.)11,1
Número de vueltas de volante2,75
Neumáticos225/40 R 18
Llantas7J x 18

Carroceria

Nº de plazasCinco
Peso en vacío (kilos)1.467
Depósito de combustible (litros)56
Largo (mm.)4.731
Ancho (mm.)1.812
Alto (mm.)1.429
Vía delantera (mm.)1.522
Vía trasera (mm.)1.537
Distancia entre ejes2.754
Capacidad del maletero (litros)500

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)220
Aceleración de 0 a 100 Km/h. (seg.)9,7
400 metros salida parada (seg.)17,6
1.000 metros salida parada (seg.)31,2
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (seg.)5,6
Recuperación de 80 a 120 en 5ª (seg.)7,5
Recuperación de 80 a 120 en 6ª (seg.)11,4
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km)8,6
Extraurbano (litros/100 km)5,8
Mixto (litros/100 km)7,2
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Descubrir ahora la carrocería del Ford Mondeo no tiene sentido. La evolución experimentada por su diseño con el paso de los años se ha manifestado siempre acertada, con una apariencia de discreta elegancia a pesar de su cometido eminentemente familiar. Sin embargo, la escalada de potencia de los motores que sirven a su gama de modelos también ha hecho que, poco a poco, su apariencia haya tomado derroteros de mayor dinamismo y, porqué no, de una cierta deportividad.

Es el caso que nos ocupa. Los responsables de Mondeo no se han conformado sólo con introducir en el vano motor del coche un propulsor diésel de gran potencia, sino que han acompañado esa acción con unos pequeños, pero ostensibles, retoques en la carrocería para dejar claro que se trata de un vehículo de cuidado. Así, el abultado paragolpes delantero lleva en su parte inferior una enorme entrada de aire con la misma rejilla que la calandra, enmarcada por los faros auxiliares antiniebla. Y en la parte trasera, también la parte inferior del paragolpes presenta una rejilla de entrada de aire, así como una salida de escape redonda y de gran sección.

La apariencia del coche es, así, más agresiva tanto cuando se ve por delante como cuando se hace desde atrás. Y tampoco el lateral del Mondeo escapa a este efecto, tanto por la presencia de unos estribos laterales que unen los pasos de rueda de los dos ejes como por las llantas de aleación. De diseño sencillo pero atractivo formado por siete radios, tienen un diámetro de 18 pulgadas, y eso se hace notar.

En el interior apenas cambia nada en lo que a estilo y presentación se refiere. Eso quiere decir, entre otras cosas, que se mantiene la calidad de realización. El equipamiento de confort, eso sí, admite nuevas opciones a una dotación de serie muy completa. Así, se puede adaptar un navegador con pantalla táctil que se ve muy bien, pero se acciona de forma poco intuitiva, ya que la pantalla está ubicada demasiado baja en la consola central.

La sencillez es, muchas veces, sinónimo de elegancia, sensación que en este Mondeo es evidente. Los toques de aluminio son acertados, y los revestimientos en tonos grises acentúan esa elegancia. Nada que objetar a la forma del salpicadero y a su instrumentación, tampoco a la disposición de los distintos mandos, aunque los recorridos de la palanca de cambios nos han parecido algo largos.

Menos aún se puede poner pegas a los asientos. Ni por confort ni por sujeción en el caso de los delanteros. Y ni por anchura si nos referimos al trasero. Los ocupantes de la zona posterior del habitáculo se desenvuelven bien, aunque el de la plaza central no tanto como los que ocupan los laterales del asiento. El espacio para las piernas es bueno, lo mismo que la altura con respecto al techo. La seguridad de los pasajeros está encomendada a seis airbags, dos frontales, dos laterales para las plazas delanteras y cuatro de cabeza. Además, los reposacabezas son activos.

Por último, hay que hablar de la capacidad del maletero, que con 500 litros satisface plenamente las necesidades de cinco adultos para un largo viaje; la especialidad del Mondeo. Además, su versatilidad está asegurada por el hecho de que el respaldo del asiento trasero se abate en dos mitades (1/3-2/3). La única pega es que la apariencia del maletero, por los revestimientos elegidos, nos parece poco cuidada, sobre todo si la relacionamos con la calidad que se percibe en el habitáculo. Y eso no cuesta dinero.
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La sede británica de Dagenham ha sido la encargada de desarrollar el motor 2.2 TDCi del Mondeo. Y para hacerlo se ha basado en el propulsor Duratorq de dos litros. El resultado ha sido tal que apenas se identifica con él, ni siquiera por el sonido que emite, más atemperado en bajas revoluciones en el de dos litros que en el nuevo. Sin embargo, su rendimiento, siendo el del dos litros bueno, está a años luz. No es sólo cuestión de potencia, aunque los 155 caballos se ponen en evidencia en todo momento, sino en cómo los utiliza.

Muy poco por encima de las 1.000 revoluciones, y hasta en marchas largas, el motor 2.2 manifiesta una contundencia que deja estupefacto a cualquiera. Lo hace ostensiblemente por su sonido, que luego desaparece en cuanto el coche coge velocidad. Es de una progresividad sin igual, casi como si no fuera un propulsor sobrealimentado. Otra lectura sobre cómo responde el coche al acelerador podría ser que da la impresión de que el turbo no deja de funcionar en ningún momento.

De por sí, la mecánica funciona a la perfección, con una brillantez ausente de cualquier altibajo. Y combinada con un cambio manual de seis marchas excelente por escalonamiento entre marchas y por desarrollos, alcanza niveles difíciles de igualar en el segmento en el que milita el Mondeo.

Los desarrollos de la quinta y de la sexta son largos, pero no tanto como para no permitir que el coche tenga en ellas una capacidad de recuperación extraordinaria, y no digamos en cuarta. Por si esa capacidad fuera poca, basta ejercer una presión extra en el pedal del acelerador para obtener, durante unos instantes, un 11% más de par. La facilidad con que la mecánica permite que el coche adelante en carretera es una de las razones que justifican que otorguemos a este Mondeo el apelativo de devorador de kilómetros. Otra, no menos importante, es la elevada velocidad de crucero que alcanza, sin olvidar que sus aceleraciones también justifican esa pretendida deportividad que se ha querido otorgar a esta versión.

Y lo que sorprende más aún es que, a pesar de ese contundente rendimiento del motor, de su elevada potencia y de la perfecta conjunción con el cambio de marchas, el gasto de combustible no se dispara. Con un promedio de consumo en la prueba de 7,2 litros, la autonomía del viaje de este Mondeo supera con creces los 800 kilómetros.
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El equilibrio es la cualidad más sobresaliente a la hora de analizar su comportamiento. Un rígido bastidor y una buena puesta a punto del chasis hacen milagros, y el Mondeo puede presumir de ambas cosas, es decir, goza de unas cualidades dinámicas sobresalientes y da impresión de una constante seguridad en la conducción... y eso que el programa electrónico de estabilidad no es un equipamiento de serie (disponer de él cuesta 650 euros).

No obstante, y a pesar también del enorme par motor que se transmite al suelo, el coche apenas pierde tracción y su tren delantero obedece sin pestañear las órdenes que se le dan desde el volante para inscribirlo en las curvas sin la más mínima tendencia a irse de frente. Además, aunque las suspensiones son más bien duras, ofrecen un buen equilibrio entre estabilidad y confort de marcha.

La dirección es excelente por asistencia y precisión, y los frenos también sobresalen, tanto por rendimiento y potencia de frenada como por resistencia al uso. Eso sí, accionar el pedal exige un esfuerzo extra por lo duro que resulta, al igual que el pedal del embrague.
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Ya lo apuntábamos al principio. El Mondeo es un coche recomendable por muchas razones, todas ellas presentes en esta versión. Y ella, en particular, nos parece aún más recomendable por el excelente motor con que ha sido dotada. Una mecánica potente, muy progresiva, algo ruidosa y capaz de ofrecer al coche unas prestaciones casi de deportivo, unas recuperaciones fulgurantes y un consumo muy inferior a lo que en un principio se podría esperar. Por lo demás, dispone de un chasis excelente, de un comportamiento cada vez más seguro y ágil, de una calidad de realización siempre en progresión y de un equipamiento bien estructurado. En cuanto al precio, al superar los 30.000 euros puede asustar, pero no se lleven a engaño, el coche lo vale, nos parece incluso bien ajustado a sus sobresalientes cualidades.
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