Contenidos de motor por
Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

FORD FOCUS ST // 27.340 EUROS

MANUEL DOMÉNECH  | MADRID Actualizado Lunes 10-04-2006, 21:51 h.

Melodía deportiva

Ford Focus ST
Ford Focus ST
Ford Focus ST
Ford Focus ST
Ford Focus ST
Salpicadero Ford Focus ST
Interior Ford Focus ST
Interior Ford Focus ST
Maletero Ford Focus ST
Maletero Ford Focus ST
Maletero Ford Focus ST
Dos siglas, S y T (de Sport Technologies) ya utilizadas por la anterior generación del Focus que, ahora adquieren su auténtico valor en el modelo actual. Con una potencia muy superior a los 170 caballos del primero, el nuevo Focus ST sí se puede considerar como el verdadero heredero de los Cosworth y RS, dos superdeportivos disfrazados de coches compactos.
Publicidad
Carroceria
Mecanica
Conclusion
El nuevo Focus ST es un coche para verdaderos amantes de la conducción deportiva, un coche las más de las veces radical cuya misión es permitir que quien lo conduzca disfrute como no ha hecho hasta ahora en otros coches similares a él. No es un vehículo apto para cualquiera, a pesar de que conserva muchas características del Focus “de calle” del que se deriva y de que, en ocasiones se “deja llevar” con docilidad y manifiesta incluso un confort de marcha convincente. Pero aparte de estas consideraciones es un coche bien hecho, magníficamente presentado, con una calidad cuidada al máximo y con un precio que hace que se sonrojen sus rivales, a los que planta cara por seguridad, tecnología y equipamiento. Es uno de esos coches que, sólo con verlo, incita a saber cómo es.
>>
Inmejorable puesta a punto del chasis, por los tarados de la suspensión, por la rapidez y precisión de la dirección y por la potencia y la resistencia de los frenos. Cuidada presentación exterior e interior. Excelente rendimiento mecánico que confiere al coche unas prestaciones de primer orden. Sobresaliente equipamiento de seguridad. Precio ajustado.
>>
Acceso mejorable a unas plazas traseras no muy amplias y demasiado elevadas. Posición de conducción demasiado alta en su regulación más baja. Consumos elevados en cuanto se abusa del acelerador y del cambio. Rueda de repuesto de emergencia.
>>

Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosCinco cilindros en línea
Cilindrada (c.c.)2.522
Diámetro x carrera (mm.)83 x 93,2
Bloque/CulataAleación / aleación
Nº de válvulas por cilindroCuatro
DistribuciónDoble árbol de levas en cabeza
AlimentaciónInyección electrónica secuencial y turbo
Tipo de combustibleGasolina
Refigeración/CompresiónLíquida / 9,0:1
Potencia (CV/rpm.)225 / 6.000
Par máximo (Nm/rpm.)320 / entre 1.600 y 4.000

Transmisión

TipoTracción en las ruedas delanteras
CambioManual de seis marchas
Relaciones de cambio
Km/h en 1ª a 1.000 rpm.8,6
Km/h en 2ª a 1.000 rpm.14,2
Km/h en 3ª a 1.000 rpm.20,3
Km/h en 4ª a 1.000 rpm.26,8
Km/h en 5ª a 1.000 rpm.33,6
Km/h en 6ª a 1.000 rpm.41,6

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente tipo McPherson con triángulo inferior
Estabilizadora
Suspensión traseraIndependiente multibrazo
DelanterosDiscos ventilados de 320 milímetros de diámetro
TraserosDiscos macizos de 280 milímetros de diámetro
AyudasABS con EBD y EBA, ESP y TCS
DirecciónDe cremallera, con asistencia electrohidráulica
Diámetro de giro (m.)11,7
Número de vueltas de volante2,4
Neumáticos225/40 R 18
Llantas8J x 18 pulgadas

Carroceria

Nº de plazasCinco (cuatro la versión probada)
Peso en vacío (kilos)1.392
Depósito de combustible (litros)55
Largo (mm.)4.362
Ancho (mm.)1.840
Alto (mm.)1.447
Vía delantera (mm.)1.535
Vía trasera (mm.)1.531
Distancia entre ejes2.640
Capacidad del maletero (litros)362

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)241
Aceleración de 0 a 100 Km/h. (seg.)7,9
400 metros salida parada (seg.)15,3
1.000 metros salida parada (seg.)27,3
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (seg.)4,7
Recuperación de 80 a 120 en 5ª (seg.)5,7
Recuperación de 80 a 120 en 6ª (seg.)7,4
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km)13,0
Extraurbano (litros/100 km)8,6
Mixto (litros/100 km)10,1
>>
El Focus ST puede considerarse como un vehículo de los denominados “tuning de fábrica” por la transformación experimentada en su carrocería con respecto al Focus de tres puertas normal. Sin embargo, en el Focus ese apelativo no es negativo, todo lo contrario. Las modificaciones se han hecho con un cuidado exquisito para preservar la imagen del coche y para optimizar su aerodinámica. El faldón delantero con una enorme boca de entrada de aire de refrigeración y un alerón posterior que excede de la anchura del portón cumplen esa misión de forma sobresaliente. Las grandes ruedas de 18 pulgadas con llantas específicas, los estribos laterales, los remates de aluminio pulido, las siglas ST rojas integradas en un elemento cromado situado detrás de unos pasos de rueda muy marcados y una altura de carrocería rebajada 15 milímetros con respecto al suelo ponen la guinda al dinamismo y la deportividad de su aspecto exterior.

El ambiente deportivo se prolonga hacia un interior realizado con un cuidado y una calidad exquisitos. Si la forma del salpicadero es la misma que en el resto de los Focus, la instrumentación es distinta, más completa. Además de las cuatro esferas (dos grandes separadas por dos pequeñas) que informan al conductor de la velocidad, de las revoluciones, del estado del depósito y de la temperatura del agua, cuenta con una batería de relojes extra situada en la parte central del salpicadero, a la altura de los ojos del conductor. Son tres, que muestran en todo momento la presión del turbocompresor y la presión y la temperatura del aceite del motor.

Hablando de altura, hay que mencionar que el volante, de excelente grosor, se regula no sólo en profundidad, sino también en altura como el asiento del conductor. Y a propósito, éste resulta demasiado alto ya en su posición más baja, lo que hace que conseguir la mejor postura de conducción lleve su tiempo. El asiento trasero también nos ha parecido demasiado alto, y su acceso, algo incómodo. En cuanto al maletero, pierde 23 litros con respecto al del Focus de tres puertas normal y debajo de su piso esconde una rueda de repuesto de emergencia.

Por cierto, la versión probada, una serie especial limitada color Naranja Eléctrico, está homologada para dos plazas traseras, que en la práctica son más cómodas que las tres que se han homologado para el Focus ST normal, cuyo precio es de 26.140 euros. Por cierto, el ST se ofrece también con carrocería de cinco puertas por 300 euros más. Esta variante especial incluye asientos traseros firmados por Recaro como los estupendos asientos delanteros (por forma, amplitud y sujeción) si se opta por los tapizados en cuero (opción que cuesta 2.150 euros). Además esta variante especial incluye faros Bi-xenón y el sistema V2C de control por voz del equipo de sonido, la climatización, en teléfono y el navegador. Y tanto la versión normal como la limitada llevan ocho airbags.
>>
El trabajo de desarrollo y puesta a punto del motor de cinco cilindros y 2,5 litros de capacidad de origen Volvo merece un sobresaliente por muchos motivos: por la potencia obtenida, por un rendimiento intachable, por la melodía deportiva en que se convierte en sonido que emite, por un funcionamiento muy homogéneo y por las prestaciones que procura al coche. La verdad es que sólo se puede poner un pero, y es el consumo, que crece de forma exponencial al acelerar y utilizar mucho el cambio; pero este es un coche para disfrutar conduciendo, no para buscar economías.

El turbo adquiere un especial protagonismo en el funcionamiento del motor, ya que entra con fuerza, hasta con una estudiada brusquedad en las marchas más cortas y acelerando desde bajas revoluciones porque el enorme par motor disponible así lo hace posible. Pero según van subiendo las revoluciones –el margen de utilización de este motor es amplísimo– su acción se va atemperando para manifestar una espléndida progresividad. Y al mismo tiempo va subiendo el volumen del sonido del motor, de modo que se convierte en un aliado necesario para obtener un auténtico placer en la conducción.

Pero si un órgano mecánico sobresale de verdad es la caja de cambios manual de seis marchas a que está asociada este motor. De relación cerrada y de accionamiento rapidísimo y muy preciso desde una palanca de cambios de recorridos muy cortos, resulta ideal para sacar todo el jugo a la mecánica y para disfrutar utilizándola sin parar en las carreteras más viradas de montaña.
>>
No es un coche para novatos, pero tiene unos límites altísimos y se conduce con más facilidad de lo que parece siempre que se tenga una cierta experiencia en la conducción. Su chasis se ha puesto a punto con un esmero exquisito, tanto por el estudiado esquema de suspensiones empleado como por la desmultiplicación que se ha dado a la dirección, por el tamaño que tienen sus discos de freno y por las ayudas electrónicas disponibles.

Su estabilidad es total, con una elevada velocidad de paso por curva bien asistido por unas enormes ruedas de 18 pulgadas con anchos neumáticos de perfil muy bajo. No obstante, mantiene un cierto confort de marcha dado que la suspensión, aunque tiene unos tarados firmes no es en absoluto seca. Esto se ha conseguido manteniendo el esquema delantero de suspensiones y endureciendo el trasero, tanto sus muelles como sus amortiguadores, y a pesar de la disminución de la altura de la carrocería.

La dirección es bastante más rápida que la del más potente de los Focus normales, lo que se pone de manifiesto en el momento de negociar las curvas más cerradas. Su precisión también es destacable, lo que permite que el coche mantenga siempre unas trayectorias muy definidas incluso cuando el turbo deja sentir su presencia. Y el redimensionamiento de los frenos también contribuye de forma notable a conseguir la conducción más deportiva en las zonas más viradas. Curiosamente ofrecen una mayor resistencia al uso de lo que habíamos esperado, lo que es muy de agradecer en un coche de las características del Focus ST. Lo único que no nos ha gustado en el comportamiento del coche es la “intromisión” del control de estabilidad, que en ocasiones impide sacarle todo el partido a su conducción.
>>
Si no fuera por cómo se ha configurado su habitáculo, sería un “coche 10”, pero aún así, las cuatro estrellas que le hemos otorgado suponen más que un notable alto un sobresaliente bajo. Es un coche divertido, eficaz, seguro, potente, de contrastada calidad y hasta barato. ¿Se puede decir más?

¿Tiene cosas mejorables? Por supuesto que las tiene, pero, aunque las englobamos bajo el epígrafe “defectos” no merecen un calificativo tan negativo. Nos gustaría una mejor posición de conducción, por lo menos los que no tenemos una estatura elevada, y que el acceso fuera mejor, pero no es un coche que se vaya a comprar alguien dedicado a transportar continuamente a su familia. También sería mejor que consumiera menos, pero si atendemos a las características de su motor y a su vocación deportiva no es excesivo. ... ¿Y la rueda de repuesto?, cuestión de acostumbrarse a algo que ya viene siendo norma.

Pero lo más importante es lo inmejorable: un chasis magníficamente puesto a punto, el acierto en la elección del motor, el esmero puesto en la realización de su interior y el completo y cuidado equipamiento de serie con que ha sido dotado. Y encima, no pasa desapercibido en la calle por su llamativa y nada recargada estética.
>>
Comparte esta información