Contenidos de motor por
Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

FIAT 500 1.3 16 V MULTIJET 95 CV START&STOP LOUNGE // 16.650 EUROS

FRANCISCO JOSÉ FERNÁNDEZ   | MADRID Actualizado Lunes 14-02-2011, 22:04 h.

Práctico con diseño

Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Fiat 500 1.3 16 v Multijet 95 CV Start&Stop Lounge
Se está convirtiendo poco a poco en un icono. Adorna y adora el tráfico ciudadano. Tiene una marcada personalidad estética que se traduce en la imposibilidad material de ver dos unidades completamente iguales. Y además atesora unas cualidades dinámicas excelentes para los recorridos de todos los días, aunque estos no se limiten a realizar unos pocos kilómetros.
Publicidad
Carroceria
Mecanica
Conclusion
Resucitar nombres o estéticas de antaño ha sido una tendencia que algún fabricante ha decidido emplear para captar nuevos clientes. Sin embargo, la fiesta ha ido por barrios. Mientras, por ejemplo, Volkswagen no se ha apuntado al éxito con el New Beetle; Mini se ha convertido en un auténtico bombazo comercial.

La trayectoria del Fiat 500 sí que está imitando la del excelente Mini. Cautiva por su estilo, y como el modelo alemán de BMW, permite configurarlo casi a medida. Tiene una amplia gama de motores, y más ahora con la incorporación del peculiar y eficiente Twin Air. Como colofón, aporta una agilidad y unas enormes cualidades para movernos por el tráfico urbano y el de los alrededores de las ciudades.

Todos estos detalles le convierten en una opción más que interesante, sobre todo si además de transportarnos queremos diferenciarnos. Eso sí, a base de pagar un ligero sobreprecio.
>>
El Fiat 500 se incluye ya por derecho propio entre los coches que se distinguen de los demás por la personalidad de sus trazos y su capacidad de adaptarse a nuestros gustos particulares.
>>
En comparación con otros coches ciudadanos, el 500 resulta más pequeño por dentro y, sobre todo, bastante más caro. Sin embargo, pensamos que el atractivo del 500 no pretende ir por esos derroteros.
>>

Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº Cilindros4
Cilindrada (c.c.)1.248
Diámetro x carrera (mm.)69,6 x 82,0
Bloque/CulataFundición/aleación ligera
Nº de válvulas por cilindro4
DistribuciónDos árboles de levas en culata
AlimentaciónInyección directa diésel por conducto común, turbo e intercambiador térmico
Tipo de combustibleGasóleo
Refigeración/CompresiónLíquida/ 16,8:1
Potencia (CV/rpm.)95/4.000
Par máximo (Nm/rpm.)200/1.500

Transmisión

TipoDelantera
CambioManual de cinco marchas
Relaciones de cambio
Km/h en 1ª a 1.000 rpm.8,0
Km/h en 2ª a 1.000 rpm.14,4
Km/h en 3ª a 1.000 rpm.23,0
Km/h en 4ª a 1.000 rpm.32,1
Km/h en 5ª a 1.000 rpm.40,4

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente tipo McPherson
Estabilizadora
Suspensión traseraEje torsional
Frenos
DelanterosDiscos ventilados de 257 mm
TraserosTambores
AyudasServofreno, ABS, EBD, HBA, ASR y ESP
DirecciónCremallera, con asistencia eléctrica
Diámetro de giro (m.)9,3
Número de vueltas de volante2,8
Neumáticos185/55 R 15
Llantas6,5 x 15 pulgadas

Carroceria

Nº de plazas4
Peso en vacío (kilos)1.020
Depósito de combustible (litros)35
Largo (mm.)3.546
Ancho (mm.)1.627
Alto (mm.)1.488
Vía delantera (mm.)1.414
Vía trasera (mm.)1.408
Distancia entre ejes2.300
Capacidad del maletero (litros)182

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)180
Aceleración de 0 a 100 Km/h. (seg.)11,3
400 metros salida parada (seg.)21,7
1.000 metros salida parada (seg.)33,4
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (seg.)9,7
Recuperación de 80 a 120 en 5ª (seg.)13,4
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km)5,5
Extraurbano (litros/100 km)4,8
Mixto (litros/100 km)5,1
>>
Es su mejor aliada, un elemento fundamental en este vehículo. No creemos que haya nadie que lo compre valorando primero otra de sus virtudes. La copia del antiguo 500 ha resultado espléndida. Lo recuerda directamente, pero lo moderniza y sobre todo, lo mejora al adquirir unas dimensiones más de nuestros días. Pero tampoco se limita a ofrecer sólo diseño exterior.

Fiat ha cuidado hasta el extremo el aspecto interior y además le ha incorporado una dotación de coche grande. Nada se ha escapado a los diseñadores de la marca turinesa, que sobre la plantilla del anterior 500 ha empleado mimbres de última generación. El resultado es redondo y no porque sus formas también lo sean. La combinación de trazos y materiales, su acabado, la oferta de colores y tejidos para el interior y la tapicería, y la correcta capacidad interior, únicamente penalizada por un maletero escaso, le proporcionan los argumentos necesarios para aceptar que el 500 se compra casi en su totalidad por querer poseer su estética.

Todo este diseño se acompaña por unos resultados prácticos correctos, aunque la postura al volante y las formas de los asientos no sean de las mejores que hemos podido analizar. Debería mejorar el respaldo de los asientos delanteros y la regulación del volante sólo en altura limita las posibilidades de encontrar la mejor postura.
>>
Muchas son las variantes que ofrece este 500. La última incorporación es el Twin Air, que viene a ajustar aún más los planteamientos finales del 500 al tráfico ciudadano. El que nos ocupa hoy es el más evolucionado dentro de la oferta de propulsores diésel. Es el más potente, lo que gracias a su peso recortado se traduce en unas excelentes prestaciones, lo que permite plantearnos más y mejores recorridos fuera del asfalto de las ciudades y sus alrededores.

Los consumos se esbozan desde el principio como una de sus virtudes, ya que regularmente estarán situados en el entorno de los cinco litros aunque abusemos de la congestionada ciudad. Su caja de cambios de cinco relaciones tiene unos desarrollos bastante ajustados, aunque pensamos que incluso aceptaría una quinta marcha algo más larga para así poder rodar incluso con mayor desahogo en carretera y con menor rumorosidad.

Técnicamente es avanzado porque lo es el propulsor diésel MultiJet que le anima, que además lleva el sistema Start&Stop de peculiar funcionamiento, ya que solo devuelve a la vida al motor cuando llegamos al final del recorrido del embrague, lo que nos resta un punto de agilidad y rapidez en el inicio del movimiento. Al volver a la vida, el motor provoca una ligera vibración, pero nunca exagerada.
>>
Peso y tamaño condicionan siempre la personalidad de un vehículo cuando habamos de su comportamiento. El 500 no es una excepción. Ágil, rápido de reacciones, más aplomado de lo que podría esperarse debido a sus 2,30 metros de distancia entre ejes y, sobre todo, con un bastidor que se sitúa por encima de las capacidades del motor, que tampoco son pocas, le proporcionan un carácter dinámico que destaca por un excelente nivel general.

Frena, se sujeta bien y responde mejor a las órdenes del volante. Es muy fácil de conducir, a pesar de que la dirección con asistencia eléctrica no nos traslade demasiadas sensaciones aunque no abusemos de su posición City. Nos gusta sobre todo el funcionamiento del motor. Generoso en la entrega de potencia, es bastante elástico y, como se nota en las cifras, bastante parco en los consumos, lo que hoy en día es una virtud muy a tener en cuenta. Solo echamos de menos una mejor insonorización, pero con su tamaño es difícil separar el motor del habitáculo con eficacia en este sentido.

La ciudad es el entorno en donde se le puede sacar el mejor partido a su recortado tamaño y agilidad. No será un estorbo al arrancar de los semáforos, más bien al contrario. Encontraremos antes un hueco para aparcar que el resto de los coches con el que compartamos las calles.
>>
Como habitualmente se dice de algunos personajes públicos, no sólo son estética y apariencia. Eso le sucede claramente al 500. Es cierto que llegamos a él por su estilo, pero después de hacernos con sus servicios no resultaremos decepcionados a los posos días de conducirlo. Casi justo lo contrario.

Su estilo y fisonomía, con ser un activo importante en el 500 como ya nos hemos encargado de resaltar, dejará de parecernos fundamental porque otros aspectos del 500 nos harán llegar a la conclusión de que estamos ante un vehículo atractivo sí, pero también muy útil, agradable de conducir y, sobre todo, homogéneo por lo que aporta en todos los sentidos.
>>
Comparte esta información