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Martes, 22 de mayo de 2012
Clasificado en Prueba de coche

DAEWOO LACETTI 1.8 16V CDX

Manuel Doménech  | Madrid Actualizado Lunes 05-04-2004, 12:34 h.

Completo y asequible

De la mano de Giugiaro en la forma y de General Motors en el fondo, la marca coreana ha desarrollado un turismo compacto que marca definitivamente el inicio de una nueva etapa en lo que a producto se refiere. Su completo contenido hace que su precio sea muy competitivo.
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Carroceria
Mecanica
Conclusion
Nada en el Lacetti indica que es el sustituto del Lanos, más bien pone en evidencia que Daewoo inicia con él una nueva etapa en su historia de la mano de General Motors. Y lo hace en todos y cada uno de sus aspectos, tanto estéticos como mecánicos, para dar como resultado un coche compacto de vocación familiar, contenido práctico, insinuante deportividad y coste muy asequible.
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Rendimiento del motor, que permite obtener unas prestaciones satisfactorias. Calidad de realización en ascenso. Precio. Estética atractiva. Comportamiento. Habitáculo amplio. Equipamiento.
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Capacidad del maletero por debajo de lo que es norma en
su segmento. Tacto del pedal del freno. Caja de cambios
de desarrollos largos. Control de estabilidad no disponible.
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Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº CilindrosCuatro cilindros en línea
Cilindrada (c.c.)1.799 centímetros cúbicos
Distribución16 válvulas. Dos árboles de levas en cabeza
AlimentaciónInyección electrónica multipunto
Potencia (CV/rpm.)122 caballos a 5.800 revoluciones por minuto
Par máximo (Nm/rpm.)165 Nm a 4.000 rpm.

Transmisión

TipoTracción en las ruedas delanteras
CambioManual de cinco marchas

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente
Suspensión traseraIndependiente
Frenos
DelanterosDiscos ventilados
TraserosDiscos macizos
DirecciónDe cremallera, asistida
Diámetro de giro (m.)10,4 metros
Número de vueltas de volanteTres vueltas
Neumáticos195/55 VR 15
Llantas6J x 15

Carroceria

Peso en vacío (kilos)1.190 kilogramos
Depósito de combustible (litros)60 litros

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)194 kilómetros por hora
Aceleración de 0 a 100 Km/h.10,9 segundos
400 metros salida parada18 segundos
1.000 metros salida parada32,8 segundos
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (km/h.)11,4 segundos
Recuperación de 80 a 120 en 5ª (km/h.)15,7 segundos
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km/h.)10,1 litros / 100 kms
Extraurbano (litros/100 km/h.)6,7 litros / 100 kms
Mixto (litros/100 km/h.)8,4 litros / 100 kms
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Giugiaro ha sido el responsable de esa larvada deportividad que se refleja en las líneas de su carrocería. Su diseño pretende conservar una cierta discreción, pero sus formas delatan una indudable personalidad que emana de la estética de su frontal de faros rasgados y paragolpes dotado de significativas tomas de aire enmarcadas por los faros auxiliares antiniebla.
Este frontal no logra esconder una cierta agresividad que se descubre también en los laterales debido a los marcados aletines sobre los pasos de rueda. Y tampoco la zaga consigue ser discreta por la forma rasgada de los grupos ópticos que se extienden desde la chapa del montante hacia el interior de la superficie del portón, rematado en su parte superior por un sencillo alerón. El voluminoso paragolpes envuelve perfectamente toda la zona.
En el habitáculo –por cierto, muy bien equipado– se hace hincapié en los detalles prácticos y en la funcionalidad por encima de cualquier consideración, pero aún así, también se le ha colado una cierta deportividad por el tratamiento y la presentación del salpicadero, con remates que imitan al aluminio y un cuadro de instrumentos con tres esferas cuyo fondo contiene zonas blancas.
El diseño del salpicadero es sencillo, sin pretensiones, quizás demasiado discreto, pero en él, como en el resto del habitáculo, se aprecia una calidad en alza y ese sentido práctico al que antes aludíamos debido a la guantera, a la repisa situada debajo de ella y a un hueco cerrado a la izquierda del conductor. La verdad es que hay huecos por todas partes, en las puertas, en la consola central y tras los respaldos de los asientos; incluso debajo del de la derecha.
Esos huecos suplen, de alguna forma, la poca capacidad del maletero, que sólo admite 275 litros aunque sus formas son muy aprovechables. Se puede ampliar, eso sí, abatiendo el respaldo del asiento trasero. La razón de que no alcance la capacidad de sus rivales es que se ha puesto el acento en la habitabilidad, sobre todo en las plazas traseras, que gozan de tanto espacio para las piernas como para la cabeza por la buena altura que hay hasta el techo. Delante, los asientos son amplios y cómodos, y el del conductor se regula en altura, lo que unido al reglaje en altura y en profundidad del volante permite conseguir la mejor postura de conducción.
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Aunque no sea el 1.8 de gasolina más potente del segmento de los compactos familiares, los 122 caballos que acredita son suficientes para que muestre un rendimiento convincente. Brillante no es, pero tiene un buen margen de utilización pese a que los desarrollos de la caja de cambios sean demasiado amplios en las marchas largas. Esto tiene como consecuencia que, aunque el coche acelera bien, sus recuperaciones no son todo lo buenas que sería deseable.
Por el contrario, se muestra progresivo a la hora de subir de vueltas, aunque lo hace con una sonoridad elevada que a partir de las 4.000 revoluciones empieza a resultar bastante molesta, incluso cuando está en funcionamiento el buen equipo de sonido con cargador frontal para cinco discos compactos... Eso sí, es una mecánica sobria en cuanto al consumo, pues mantiene cifras ajustadas en ciudad y, sobre todo, en carretera.
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Desde luego no es un coche para permitirse veleidades deportivas por mucho que su estética pueda llegar a sugerirlo. Es un turismo familiar y como tal se comporta, es decir, con un acertado compromiso entre el confort de marcha de sus ocupantes (si dejamos de lado la sonoridad mecánica y la inherente a la rodadura, ésta menos ostensible) y la estabilidad necesaria para ser utilizado con seguridad por cualquier carretera.
En este sentido hay que decir que la puesta a punto de su chasis permite que sus cualidades dinámicas convenzan. Es fácil de conducir debido a su poco peso, muestra bastante agilidad en las zonas más viradas, donde la dirección le ayuda a inscribirse en las curvas con celeridad y donde los frenos (cuyo pedal de accionamiento tiene un tacto engañoso) acusan una cierta falta de mordiente y de resistencia al uso continuado. En todo caso, el Lacetti es un coche que muestra su mejor aplomo en las carreteras de buen firme y en las autovías y autopistas. En caso contrario, su suspensión no consigue absorber del todo las irregularidades del terreno.
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Daewoo ha acertado con el sustituto del Lanos. El Lacetti es un coche de estética moderna y personal, realizado con una calidad ascendente y dotado de una funcionalidad y de unos detalles prácticos que optimizan su vocación familiar. Amplio por dentro y muy bien equipado, sobre todo teniendo en cuenta su bajo precio, cuenta con la ayuda de un buen motor de gasolina, es fácil de conducir y manifiesta un comportamiento convincente.
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