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Sábado, 4 de febrero de 2012
Clasificado en Prueba de coche

CITROËN DS3 1.6 HDI 90 CV // 17.700 EUROS

FRANCISCO JOSÉ FERNÁNDEZ   | MADRID Actualizado Viernes 13-08-2010, 20:27 h.

Lujo adaptado

Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën DS3 HDI 90 CV
Citroën no quiere dejar posibilidad alguna a la competencia y muestra sus valores en todas las categorías. Como buen generalista que es, su especialidad son los vehículos de recortado tamaño y precio competitivo. Sin embargo, con su nueva división DS demuestra que no le hace ascos a nuevos retos y que los pequeños coches de capricho como el DS3 encajan a la perfección con su moderna filosofía.
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Carroceria
Mecanica
Conclusion
Parece que están de moda, y que van a proliferar aún más en un futuro. Estamos hablando de coches de pequeño tamaño con el valor añadido del mayor lujo, de su especial aspecto y, sobre todo, de las múltiples posibilidades de personalización para disfrutar casi de un coche a la carta, por lo menos desde aspectos puramente estéticos.

No serán vehículos de grandes cifras, su precio de salida les confiere también una exclusividad añadida, pero sin duda se están convirtiendo en interesantes coches de capricho, y por lo que parece, existe la suficiente cantidad de caprichosos como para convertir esta aventura en una operación rentable, y si no que se lo digan a BMW que gracias a Mini está cosechando cifras récord de producción y de ventas mes tras mes.

Este DS3 hereda buena parte de los planteamientos estéticos y de detalle que ya se han empleado en todos los modelos de la saga Picasso. Sin embargo, pertenece a lo que podríamos definir como una nueva división dentro de Citroën. Una división DS que tendrá en un futuro cercano nuevos y lujosos representantes.
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Sin ningún género de duda su máxima virtud es su estilo y sobre todo la posibilidad de realizar combinaciones para todos los gustos. Con este vehículo los diseñadores de Citroën han podido dar una buena muestra de sus capacidades.
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Si no queremos gastarnos 1.300 euros en el atractivo sistema de navegación, no entendemos como el aspecto de la radio y de la pantalla superior no se han trabajado un poco más. Resulta a todas luces superada por el estilo del resto del interior.
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Motor

SituaciónDelantero transversal
Nº Cilindros4 en línea
Cilindrada (c.c.)1.560
Diámetro x carrera (mm.)75 x 88,3
Bloque/CulataFundición/aleación
Nº de válvulas por cilindro2
DistribuciónÁrbol de levas en culata accionado por correa
AlimentaciónInyección directa diésel por conducto común. Turbo e intercambiador térmico.
Tipo de combustibleGasóleo
Refigeración/CompresiónLíquida/ 16,0
Potencia (CV/rpm.)92/3.750
Par máximo (Nm/rpm.)230/2.000

Transmisión

TipoTracción delantera
CambioManual de cinco marchas
Relaciones de cambio
Km/h en 1ª a 1.000 rpm.9,9
Km/h en 2ª a 1.000 rpm.18,3
Km/h en 3ª a 1.000 rpm.29,6
Km/h en 4ª a 1.000 rpm.41,6
Km/h en 5ª a 1.000 rpm.51,8

Bastidor

Suspensión delanteraIndependiente McPherson
EstabilizadoraNo
Suspensión traseraSemi independiente, ruedas tiradas
Frenos
DelanterosDiscos ventilados
TraserosTambor
AyudasABS con EBD y BAS. ESP y TCS. DBC.
DirecciónCremallera con asistencia eléctrica variable
Diámetro de giro (m.)10,5
Número de vueltas de volante3,0
Neumáticos195/55 R 16
Llantas6,5 x 16 pulgadas

Carroceria

Nº de plazas5
Peso en vacío (kilos)1.080
Depósito de combustible (litros)48
Largo (mm.)3.948
Ancho (mm.)1.715
Alto (mm.)1.458
Vía delantera (mm.)1.465
Vía trasera (mm.)1.467
Distancia entre ejes2.464
Capacidad del maletero (litros)285/980

Prestaciones

Velocidad máxima (km/h.)182
Aceleración de 0 a 100 Km/h. (seg.)11,9
400 metros salida parada (seg.)18,5
1.000 metros salida parada (seg.)35,0
Recuperación de 80 a 120 en 4ª (seg.)10,8
Recuperación de 80 a 120 en 5ª (seg.)13,8
CONSUMOS
Urbano (litros/100 km)6,8
Extraurbano (litros/100 km)5,2
Mixto (litros/100 km)6,0
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Con el DS3, Citroën da una nueva vuelta de tuerca a las pautas aplicadas al estilo de sus vehículos, explorando terrenos poco transitados por el fabricante francés. Visto el éxito de los coches personalizables y personalizados –estamos pensando en los representantes de Mini y del Fiat 500– no es extraño que una marca tan activa como Citroën se haya planteado aprovechar su histórica denominación DS para definir una gama de vehículos del que el DS3 es el primer ejemplo.

Para conseguir el efecto deseado no se han escatimado medios. La base del C3 ha servido para definir una carrocería de tres puertas, pero con innumerables cambios en el estilo final y atractivos elementos de diseño. La atractiva y eficaz luz de día en el frontal, la forma de las cristales laterales traseros, la exclusiva rejilla delantera y los adornos cromados que salpican todo el perímetro del vehículo consiguen elevar la sensación de calidad percibida. Después, la elección de tonalidades de la carrocería, la combinación con diferentes acabados para un techo que incluye atrevidas serigrafías permiten personalizar por fuera nuestro vehículo prácticamente a medida. Además, la marca ofrece nuevos diseños en función del momento o la temporada.

Por dentro más de lo mismo, pero primando las buenas sensaciones y el lujo embarcado. En el salpicadero se continua la pauta actual de combinar acabados metálicos con plásticos brillantes que consiguen un excelente efecto visual. La única pega que le ponemos es el aspecto anticuado de la forma en que muestra la información la pequeña pantalla situada sobre la radio y el diseño, no menos discrepante con el resto, de la radio, que estaría bien en un AX pero chirría bastante con el moderno diseño del DS3.

Al resto no le ponemos excesivas pegas. El confort sonoro podría ser mejor, pero está dentro de lo perfectamente asumible. Los asientos tienen formas deportivas y tanto por su tapizado en tela muy transpirable como por su capacidad de retención, nos han parecido extraordinarios. Entrar y salir de la banqueta trasera no es fácil, pero la posibilidad de desplazar el asiento delantero facilita bastante la operación aunque, como hemos dicho, nunca será sencilla; sobre todo para salir del vehículo. Evidentemente el espacio interior no es de récord, pero tampoco se encuentra en cifras criticables con buena anchura delantera, correcta distancia entre lunas atrás para dos cómodas plazas y un espacio para las piernas correcto. Con sólo 285 litros se nota que la capacidad del maletero no ha sido una de sus prioridades.
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Si el DS3 es un coche avanzado por diseño, sus aspectos técnicos son bastante más convencionales. La versión probada emplea el motor más básico en ciclo diésel. Un 1,6 litros con inyección directa por conducto común y sobrealimentado, de bajos consumos, que se muestra voluntarioso cuando se rueda en carretera y autovía. En ellas se pueden mantener cruceros más que razonables, pero al motor no se le pueden pedir prestaciones de infarto. Para eso están las versiones de gasolina más deportivas y potentes o su hermano diésel de 110 CV.

Este motor está bien servido en lo que se refiere a transmisión con un cambio de marchas manual de cinco marchas, suave, bien sincronizado y con una elección de desarrollos bastante adecuado para sus posibilidades y personalidad. Los consumos nos han parecido bastante aquilatados. Es fácil bajar de los 5,5 litros fuera de la ciudad si nos movemos a las velocidades permitidas y no vamos excesivamente cargados, mientras que en ciudad tampoco se dispara. En el apartado de prestaciones no puede presumir en exceso. 35 segundos en cubrir el kilómetro y unas recuperaciones no demasiado reseñables. Pero insistimos, la misión de este vehículo no es precisamente esta, aunque frente a la competencia no queda precisamente mal.
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Puesto en ruta, el DS3 nos muestra las bondades de un eficaz bastidor. Se sujeta, frena y además dispone de una buena retahíla de elementos de seguridad. La búsqueda del mayor refinamiento va unida también a unos tarados de suspensión y una personalidad bastante más deportiva. Su bastidor está muy por encima de las capacidades del motor y por lo tanto la eficacia de reacciones y la pulcritud con que responde a las indicaciones del volante superan con creces las posibilidades que tiene el motor de ponernos en aprietos.

En este sentido el DS3 es una delicia. Conducirlo hace justicia a su estilo. No sólo tenemos un coche atractivo, sino que también al estar a sus mandos nos produce un indudable placer, si deseamos en algún momento extraer todas sus posibilidades. Su velocidad de paso por curva es elevada, los frenos nos permiten detenerlo con precisión en donde queremos y su resistencia al cansancio es también de primer nivel; por lo que no le hace ascos a ningún tipo de trazados. El límite lo pondrán sin duda las personas que nos acompañen.

El único inconveniente de todo esto es la combinación de unos tarados que se muestran como hemos visto muy eficaces para extraer lo mejor del diseño de suspensiones,y una dureza de reacciones que nos muestran con excesivo rigor lo que sucede bajo las ruedas si no circulamos sobre un asfalto inmaculado. La dirección podría ser algo más rápida para así redondear completamente un producto que pensamos marca una línea que si es continuada con las nuevas entregas –estamos pensando en el DS4– colocará a la marca en una situación que para sí desearían otros generalistas.
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Desde luego, y a tenor de las virtudes que atesora este DS3, pensamos que Citroën ha iniciado un camino que le conducirá solo a buenos destinos. Ha sabido plasmar, con su indudable personalidad y con exactitud, los criterios que permiten diferenciar con mucha claridad a un producto del resto. Las posibilidades de personalización y su estética son los atributos visuales que llevarán hacia este vehículo a los clientes que desean diferenciarse del resto y buscan un coche atrevido. Sin embargo sus cualidades dinámicas no desilusionan, justo todo lo contrario.

Tiene toda la practicidad exigible a un coche de tres puertas, pero técnicamente está especialmente bien preparado en todos los sentidos. Comparado en el MINI One D, en el que sin duda se quiere reflejar, vemos que es ligeramente más caro, pero cuando comparamos su equipamiento, la diferencia de precio se evapora. Debería compararse con un Cooper, por aspecto y carga emocional, pero en el modelo alemán no existe la versión de 90 CV y sí únicamente la de 112 CV. En resumen, el DS3 es el primero de una saga que nos promete nuevas sorpresas y mejores resultados.
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