Más de 400 modificaciones componen la renovación del coche más vendido por Mazda en sus 90 años de historia. Una estética más expresiva y deportiva es lo que se ve, pero en su interior han cambiado muchas cosas, tanto en el habitáculo como en el chasis y en las mecánicas disponibles. La nueva gama se compone de tres diferentes carrocerías, cuatro acabados y seis motores.
Segunda generación del compacto de cinco puertas japonés, que nació en 2003, tuvo una renovación en 2006 y ha sido y es el coche con mayor éxito de ventas de la historia de Mazda. Completamente nuevo, sin embargo no supone una revolución, sino más bien una evolución tecnológica del anterior modelo.
Por personalidad, diseño, habitabilidad, confort, mecánica y tecnología, conceptos en los que la nueva generación del coche japonés supera al anterior, se sitúa un paso por delante de éste, que ya era satisfactorio, en el segmento D. Además, mejora en comportamiento y conducción. Llegará al mercado en enero con precios desde los 22.900 euros.
Se trata de un nuevo SUV, que llegará al mercado en el mes de agosto, y que presenta un corte netamente deportivo. Para su fabricante supone el cruce entre dos conceptos distintos, un vehículo deportivo y un todoterreno; una fórmula que Mazda considera inédita.
La marca japonesa ha empleado una estrategia contraria a la habitual en el segmento B para su nuevo utilitario. Es más pequeño que el actual y pesa menos con el objetivo de obtener un menor consumo y emisiones mínimas. Pero mantiene cotas de habitabilidad casi idénticas.
Renovada durante el verano de 2006, la gama del modelo compacto de Mazda se enriqueció a final de ese año con la aparición de la versión MPS de gasolina de altas prestaciones. Pero faltaba algo, hacía falta una versión equivalente con mecánica diésel que fuera capaz de satisfacer a un coche que, al menos en su versión de cinco puertas muestra una neta imagen de deportividad.
Es el tercer vehículo derivado de la aplicación del diseño Nagare de Mazda, un nuevo lenguaje estilístico que en un futuro próximo se aplicará a sus coches de serie. Supone una fusión entre los conceptos SUV, roadster y turismo compacto.
Puede que a los más puristas un MX-5 con techo duro retráctil les resulte sacrílego frente a la versión con capota de lona. Pero lo que se pueda perder en encanto –muy poco– lo contrarresta una mayor versatilidad y seguridad y un trabajo soberbio de adaptación. Amén de que el mercado lo estaba demandando y lo recibirá con los brazos abiertos. Ya está la venta, y cuesta 32.350 euros.