Casi tres décadas (1977) de experiencia de Saab en el empleo de la tecnología de la turboalimentación ha dado como fruto un nuevo motor para dar vida al automóvil más rápido de su historia. Es el primer V6 de gasolina desarrollado por la marca sueca para recibir un turbocompresor.
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Con la aparición de esta nueva mecánica, Saab rompe con su tradición de dotar a sus motores de cuatro cilindros con turbo. Con él, la marca sueca pretende ofrecer a sus clientes el disfrute de un motor con la fuerza del turbo y el refinamiento propio de los propulsores de seis cilindros. Con esa finalidad ha logrado, además, que el modelo 9-3 Sport Sedan Aero, el destinado a llevarlo, disponga de una mecánica 40 caballos más potente.
Debido a ello, el Sport Sedan Aero se convierte en el coche más rápido de la historia de la marca escandinava, el que logra los mejores valores de aceleración y recuperación de su segmento. Sólo necesita 6,9 segundos para pasar desde parado hasta los 100 kilómetros por hora y 8,3 segundos para recuperarse desde los 80 hasta los 120 km/h.
A pesar de alcanzar los 250 caballos de potencia a 5.500 revoluciones por minuto, el punto fuerte del motor está en su par, de 350 Nm a partir de las 2.000 rpm, que supera a los valores habituales en los propulsores de gasolina de seis cilindros.
Construido completamente con aluminio, sus bancadas de cilindros tienen un ángulo de 60 grados para conseguir, además de un equilibrado perfecto, una arquitectura compacta y ligera ideal para adaptarse a una colocación en posición transversal y a la tracción delantera del Sport Sedan Aero.
En síntesis, el nuevo motor se distingue por las culatas, realizadas con aluminio de alta calidad para resistir mejor el calor bajo presiones de 85 bares en los cilindros y para limitar los costes de mantenimiento. Cada una de ellas lleva doble árbol de levas movido por cadena y cuatro válvulas por cilindro.
El turbocompresor que emplea, un Mitsubishi, tiene doble entrada para una respuesta más suave, está refrigerado por agua, funciona a una presión máxima de 0,6 bares con intercambiador de calor y lleva una válvula de descarga integrada.. Está montado en posición central encima de la transmisión.
El motor, de 2.792 centímetros cúbicos de capacidad, dispone de un sistema de sincronización variable de las válvulas de admisión para una mejor respiración y de colectores de escape de acero inoxidable para obtener menores emisiones n frío. La doble salida del escape ha sido afinada para conseguir un sonido deportivo.
Dos transmisiones de seis marchas pueden asociarse al nuevo motor 2.8 V6 Turbo de Saab, una manual y una automática. La primera es de relación cerrada. La segunda, denominada Asin AW y con sistema inteligente de funcionamiento, se adapta a las condiciones de utilización por parte del conductor y a la situación de la carretera. Incluye el dispositivo Saab Sentronic, que permite un modo de funcionamiento manual secuencial que se puede accionar desde la palanca o desde controles en el volante.
La velocidad máxima con cambio manual alcanza los 250 km/h, mientras que con el automático se llega a los 245 km/h. La marca sueca anuncia unos consumos medios de 10 y 10,5 litros cada 100 kilómetros para las versiones manual y automática, respectivamente.