El próximo 1 de enero se hará obligatoria para los turismos la norma Euro 4 sobre emisiones. Adelantándose a este momento, Renault ha desarrollado nuevas tecnologías para reducir las emisiones nocivas en sus motores diésel.
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El turbo de geometría variable, la regulación de los gases de escape (EGR) pilotada y refrigerada, el aumento de la presión de la inyección hasta 1.600 bares, la multi inyección piezoeléctrica (de hasta cinco inyecciones por ciclo), la optimización de las cámaras de combustión y el filtro de partículas de regeneración periódica (FAP) son algunas de las soluciones técnicas que han logrado que los motores diésel de Renault sean mucho más limpios.
De hecho, estas innovaciones reducen las emisiones constituidas por el monóxido de carbono (CO), los hidrocarburos (HC), los óxidos de nitrógeno (NOX) y las partículas sólidas de los nuevos motores de la gama diésel de la marca francesa. Una gama que estará disponible desde finales de este año y cuyos mejores exponentes son el nuevo propulsor 2.0 dCi, el 1.9 dCi de 130 caballos y el 1.5 dCi de 105 caballos.
La primicia más importante es el motor de dos litros, el que está dotado de todas las innovaciones tecnológicas señaladas. La mecánica 2.0 dCi se ofrece con dos niveles de potencia distintos, 150 y 175 caballos, y está destinada, en un primer momento al Laguna en sus versiones Sedan y Grand Tour. Cuando llegue al mercado el de 175 caballos, cuya fecha de comercialización aún no se conoce, será el de mejor rendimiento de su categoría.
Por el momento sólo está disponible el de 150 caballos, que pudimos probar en un Laguna Sedan. Es un motor suave, con una buena capacidad para subir de vueltas desde las 1.600 revoluciones por minuto, aunque es a partir de las 2.000 cuando ofrece su mejor rendimiento, llegando incluso a las 5.000 vueltas, lo que supone un margen de utilización más amplio de lo normal para este tipo de propulsores.
Sin ser del todo silencioso, sí supone un paso adelante si lo comparamos con el motor 2.2 actual, también con 150 caballos de potencia, y también respecto al 1.9 dCi. Por cierto, este 1.9 dCi supone la segunda novedad, ya que se han obtenido 10 caballos más que se suman a los 120 que daba en origen. Está asociado a una transmisión automática Proactiva y dispone de un filtro de partículas de regeneración periódica. Estará disponible en los modelos Mégane, Scénic, Grand Scénic y Laguna.
La tercera gran novedad es el motor 1.5 dCi con 105 caballos y acoplado a una caja de cambios manual de seis marchas. El Modus, el Mégane, el Scénic, el Grand Scénic y el Clio III (que lo ha estrenado) son los modelos que lo llevarán. Se deriva del 1.5 dCi de 100 caballos, al que no sólo supera en cinco caballos, sino en un 20% más de par, que pasa de los 200 a los 240 Nm, disponibles desde las 2.000 revoluciones.