Resulta muy complicado realizar cambios de estilo en este carismático vehículo. Los especiales y rígidos condicionantes de su estética limitan las modificaciones, que en esta tercera ocasión continúan buscando más un perfeccionamiento del producto desde aspectos de diseño y resultados prácticos, que impactantes modificaciones de diseño.
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La nueva estrategia para este singular producto se centra en otorgarle ligeros cambios estéticos para no desvirtuar su imagen, pero haciendo hincapié en innovadoras y más atractivas posibilidades de personalización, baza muy importante en este vehículo, y mejoras en su rendimiento.
Quizás lo más llamativo sean la utilización de llantas de una colección de nuevo diseño, los cambios en los parachoques delanteros para mejorar las pruebas de impacto con peatones y la utilización de luces de tecnología LED (diodos luminiscentes) en los grupos ópticos traseros; con la posibilidad de disponer de las luces de frenada de funcionamiento dinámico que indican a los que nos preceden que estamos frenando con más energía de lo habitual.
El nuevo parachoques delantero incluye el rediseño de los marcos de las luces de posición y faros antiniebla. Para el Cooper S se han dispuesto dos entradas de aire laterales a las que opcionalmente se puede dotar de un marco cromado. Para el interior se ha reforzado la calidad y se han modificado algunos de sus mandos e interruptores, sobre todo los que afectan a todos los sistemas de entretenimiento y comunicación.
La nueva gama Mini se apoya en cuatro motores de gasolina y dos diésel. El peculiar Mini Clubman se ofrece con tres de gasolina y los dos nuevos propulsores diésel. Por último, el Mini Cabrio cuenta con la posibilidad de montar ahora una motorización diésel que se une a los tres clásicos motores de gasolina.
Lo más importante de esta nueva entrega del Mini es la sustitución del motor de gasóleo de origen PSA por otro de desarrollo de BMW, con la misma cilindrada que el anterior, 1,6 litros y dos niveles de potencia, 90 y 112 CV. Con estos motores MINI abandona la utilización de motores de gasóleo de otras marcas.
Estos nuevos motores tienen la misma relación de cotas internas de los cilindros que en los afamados propulsores de dos litros de la marca. Realizados completamente con aluminio –bloque y culata–, utilizan un sistema de alimentación por conducto común y turbocompresores de geometría variable para su sobrealimentación.
Para el Mini One D las cifras de consumo homologadas sitúan su media ponderada en solo 3,8 litros cada 100 kilómetros. con una velocidad máxima de 184 km/h y una aceleración de 11,4 segundos en alcanzar los 100 km/h desde parado. Todos los nuevos Mini, en todas sus carrocerías y versiones, dispondrán bien de serie u opcionalmente de todos los sistemas de ahorro de combustible. Por primera vez, este motor de 90 CV sirve para definir versiones del Clubman, mientras que el más potente de 112 CV se utiliza también como novedad en el Mini Cabrio.
Las versiones del Mini con mecánicas de gasolina van desde los 75 CV de la básica One a los 211 CV del especial John Cooper Works, pasando por los 98, 122 o 184 CV. Para el Clubman están disponibles los motores de 98, 122 y 184 CV para las versiones One, Cooper y Cooper S. Por su parte el Mini Cabrio monta todos los disponibles en la gama. Con la incorporación del Mini Countryman la gama estará formada a partir del próximo 18 de septiembre por cuatro carrocerías. Los precios de la gama subirán un 2% respecto a los de los actuales modelos.