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Sábado, 4 de febrero de 2012
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FERRARI 575 GTZ

EPM  | MADRID Actualizado Martes 25-04-2006, 19:55 h.

Zagato vuelve a la senda del “Cavallino”

Ferrari 575 GTZ
Ferrari 575 GTZ
Ferrari 575 GTZ
Ferrari 575 GTZ
Ferrari 575 GTZ
Yoshiyuki Hayashi, junto a su Ferrari 575 GTZ
1950 - Ferrari 166 MM Panoramica
1951 - Ferrari 166 MM Barchetta
1952 - Ferrari 166 MM Elaborata
1956 - Ferrari 250 GTZ Berlinetta
1956 - Ferrari 250 GTZ Coupé Corsa
1957 - Ferrari 250 GTZ Competizione
1957 - Ferrari 250 GTZ Lusso
1959 - Ferrari 250 GTZ Prototipo
1971 - Ferrari 3Z Spider
1974 - Ferrari 330 GTC Convertibile
1989 - Ferrari 348 Elaborata
1993 - Ferrari FZ93
Qué mejor manera de celebrar el 50 aniversario de su famoso Ferrari 250 GTZ de 1956 que realizando un nuevo GTZ. Zagato ha aprovechado el encargo de un famoso coleccionista japonés que deseaba un ejemplar único de Ferrari para crear una nueva joya de exclusividad y diseño.
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Aunque los primeros Ferrari diseñados y carrozados por Zagato fueron los 166 MM de 1950, uno de sus modelos más famosos y exclusivos fueron los Ferrari 250 GTZ de 1956, que precisamente cumplen ahora 50 años. El Ferrari 250 GTZ ha pasado a la historia del automóvil como uno de los Gran Turismo más preciosos y deseados. Es un coche que –como es tradición en el “Atelier” de Zagato– fue encargado por un “gentleman driver” y representa una síntesis sublime de prestigio y prestaciones, elegancia y deportividad. De ahí que haya alcanzado el máximo valor como automóvil de colección en el mercado de los clásicos deportivos de lujo.

Pues bien, la corta pero interesantísima historia de su sucesor, el Ferrrai 575 GTZ, se ha fraguado al viejo estilo de los encargos al “Atelier” de Zagato. Yoshiyuri Hayashi, un célebre coleccionista japonés propietario de numerosos vehículos de gran valor histórico –entre ellos algunos Ferrari cono un 166 MM, un 250 Spider California, un Daytona Coupé y otro Spider, un 575 Maranello y un Enzo– encargó a Zagato que carrozase su 575 M con el estilo de la famosa “berlinetta” 250 GTZ de 1956.

Eso suponía para el carrocero italiano volver a la senda del “Cavallino”, abandonada en 1993, año que sacó a la luz el extraño Ferrari FZ93. Recibido el encargo de su peculiar cliente, Zagato informó a Ferrari del proyecto, que al mismo tiempo permitiría celebrar del mejor modo posible el 50 aniversario del 250 GTZ. Como su antecesor, la carrocería del Ferrari 575 GTZ está construida con aluminio en su totalidad, y presenta una coloración bicolor que retrotrae de forma explícita a los años 50 y sublima el carácter de tantos vehículos creados por Zagato para ‘vestir’ mecánicas originales; en el más puro estilo de la tradición deportiva.

El Ferrari 575 GTZ muestra el “cavallino” sobre su capó delantero y la “Z” de Zagato en los laterales, expresando aún hoy la excelencia italiana por forma y contenido: una combinación en grado de conjugar la mecánica más potente y celebrada del mundo con el estilo deportivo más refinado y fascinante, ambos rigurosamente “made in Italy”.

El concepto de elegancia deportiva, el diseño funcional que no se inscribe en las tendencias del momento sino que pretende la búsqueda de las prestaciones puras, y la ligerísima carrocería de aluminio constituyen los puntos fuertes de la fuerza de Zagato. Y como en 1956 el Ferrari 250 GTZ paseó por las pasarelas de los más importantes concursos de elegancia del automóvil, así lo hace hoy, 50 años más tarde, su heredero. Porque el Ferrari 575 GTZ fue presentado de forma oficial, como primicia mundial, en el Concurso de Elegancia Villa d’Este que se celebró el pasado día 24 de este mes en la localidad italiana de Cernobbio.

Ferrari y Zagato

La historia de ‘amor’ entre el genial, y a veces estrambótico, carrocero Zagato con la marca Ferrari se inició en 1950, cuando creó tres carrocerías distintas para el modelo 166 MM. Desde entonces, rabiosos deportivos, coches de competición, modelos de Gran Turismo y elaboraciones sobre modelos Ferrari ya existentes han visto la luz en el “Atelier” de Zagato hasta 1993. Ahora, 13 años más tarde, Zagato vuelve a colocar en el capó de una realización suya el famoso “cavallino” de Ferrari.

Los caminos de Ferrari y Zagato se cruzaron en la historia varias veces, y cada una de ellas generó siempre algo especial y único. Se trata de una historia originada a base de encuentros, tanto en el plano personal como en el de la colaboración industrial, entre dos importantes personajes del mundo del automóvil: Enzo Ferrari y Ugo Zagato. Una historia que ha visto nacer hipótesis y proyectos, pero sobre todo realizar automóviles únicos en el mundo. Los Ferrari Zagato siempre han nacido por la intermediación de pilotos y “gentlemen drivers” que buscaban que sus Ferrari tuviesen ese valor añadido de ligereza y aerodinámica que Zagato ha sabido siempre expresar con excepcional maestría.

1950 – Ferrari 166 MM Panoramica

El primer Ferrari firmado por Zagato. Corría el año 1950 cuando Ugo Zagato se centraba en la realización de la serie “Panoramica”. El concepto básico de este tipo de vehículos era optimizar su visibilidad y, en consecuencia, su manejabilidad y su comodidad interior. Este 166 MM nació de la propuesta de Antonio Stagnoli, hecha al propio Ferrari, para que Zagato carrozase un chasis para crear un coche destinado desde el principio a correr y a vencer. Parece que la idea nació porque Elio Zagato, piloto debutante en aquella época y compañero de equipo de Stagnoli, había imaginado la potencialidad de un Ferrari Panoramica que llevase su apellido.

1951 – Ferrari 166 MM Barchetta

En 1951 Stagnoli decidió que Zagato convirtiera en una barqueta, inspirada en los monoplazas de Fórmula 1 de la época, el ya competitivo Panoramica. Tenía una forma de torpedo extremadamente estilizado y dotado de cuatro guardabarros de inspiración motociclística sobre grandes ruedas con llantas de radios. Sea por el tipo de vehículo que era o porque le faltaban los signos distintivos de Zagato, el caso es que tenía menos personalidad que el modelo precedente, pero sus victorias en competición llegaron pronto y fueron muy sonadas.

1952 – Ferrari 166 MM Elaborata

La historia de la creación de este automóvil es distinta que la de los dos anteriores 166. Zagato no partió para desarrollarla de un chasis, sino de una carrocería abierta, en concreto de una elaborada por Touring, sobre la que trabajo, preferentemente, sobre el pabellón central y la parte posterior para darle una línea coupé. Con respecto al 166 MM Panoramica, sus dos volúmenes no eran tan evidentes ya que la zaga era baja y estaba dirigida hacia el suelo.

1956 – Ferrari 250 GTZ Berlinetta

La historia Ferrari Zagato continuó con un modelo de clase indiscutible: el 250 GTZ. Fue encargado por el “gentleman driver” Vladimiro Galluzzi. Estaba dotado con una carrocería de elegancia supina, tanto que el vehículo participó al mismo tiempo en la competición y en concursos de elegancia. Sus líneas compactas y refinadas y la adopción de una pintura bicolor gris y azul contribuyeron a hacer del 250 GTZ uno de los coches más bellos jamás construidos.

1956 – Ferrari 250 GTZ Coupé Corsa

Zagato lo creó en mayo de 1956 por encargo de Camillo Luglio, que consolidó así la tradición de los “gentlemen drivers” que utilizaban a Zagato para ganar velocidad y prestaciones sobre coches ya de por sí extremadamente competitivos.nSe desarrolló en un tiempo récord, tanto, que las fotos de época que lo mostraban con un color blanco o gris reflejaban la capa de imprimación sobre la chapa de aluminio. Su color definitivo fue gris marengo con una banda longitudinal roja sobre el capó delantero.

1957 – Ferrari 250 GTZ Competizione 1957

El tercer 250 GTZ también fue encargado a Zagato por Camillo Luglio para competir en el campeonato italiano de 1957. La parte delantera del coche era la que más diferencias ofrecía con respecto a las otras dos carrocerías del 250 GTZ, sobre todo para optimizar su aerodinámica. En este sentido, los faros se carenaron con unos “párpados” de plexiglás. El montante posterior se retocó rellenando las secciones que en los otros 250 GTZ resultaban demasiado angulosos, pero manteniendo el diseño original.

1957 – Ferrari 250 GTZ Lusso

La cuarta variante de la serie 250 GTZ se realizó para satisfacer un encargo de otro “gentleman driver”: Vittorio de Micheli. De color rojo, mostraba muchas diferencias con los modelos precedentes, ya que perdió la doble burbuja del techo y las rejillas laterales se presentaban con una forma distinta. La aerodinámica del coche se optimizó, por lo que mantenía la parte delantera carenada. Y el interior lucía una presentación más refinada.

1959 – Ferrari 250 GTZ Prototipo

Este modelo fue el último de los Ferrari 250 GT carrozados por Zagato, y aunque fue construido para la competición, nunca participó en una carrera. Respecto a sus antecesores tenía un estilo más delicado y refinado que hubiera permitido que se fabricase en una pequeña serie. En el frontal era nueva la rejilla, las tomas de aire eran distintas y la parte posterior se cambió por completo. Sólo las cubiertas de plexiglás de los faros y los mínimos parachoques delataban indiscutiblemente su origen Zagato.

1971 – Ferrari 3Z Spider

En el año 1971 se abre un nuevo capítulo de la colaboración entre Ferrari y Zagato. El nuevo coche se realizó para Luigi Chinetti, y su autor fue Giuseppe Mittino, que desde 1970 era responsable de proyectos y de diseño en Zagato. Su estilo estaba en línea con la filosofía de estilizar las líneas, muy marcadas sobre volúmenes geométricos; que ya se había utilizado anteriormente con el Alfa Romeo Junior Z. Entre sus soluciones destacaban los faros escamoteables delanteros y los grupos ópticos traseros encastrados en la carrocería.

1974 – Ferrari 330 GTC Convertible

También Chinetti encargó este coche a Zagato, que mostraba una clara inspiración en el 3Z Spider, aunque con modificaciones relevantes. El nombre “convertible” tiene su origen en que el coche estaba dotado con montantes posteriores y con un techo rígido tipo Targa que se podía suprimir. Los faros delanteros eran vistos, aunque velados por una innovadora carcasa de plexiglás oscurecido. Los grupos ópticos traseros se ubicaban en nichos menos profundos que en el 3Z Spider.

1989 – Ferrari 348 Elaborata

Zagato modificó la carrocería del Ferrari 348 TB en cerca de 40 detalles. El objetivo era hacer desaparecer todo lo superfluo en razón de lograr una mayor funcionalidad. Así, la toma de aire delantera se sustituyó por una máscara cerrada donde se ubicaron dos faros auxiliares y un “cavallino” de color negro. En el techo se volvió a colocar una doble burbuja y se rediseñaron los espejos retrovisores y las manecillas de las puertas. El capó posterior era de cristal templado para permitir ver el motor.

1993 – Ferrari FZ 93

Fue el primer Ferrari de Andrea Zagato, que utilizó una base Testarossa. El FZ 93 fue diseñado por un nombre fundamental en la producción Zagato, Ercole Spada, que para dejar constancia de su breve retorno a la compañía creó un vehículo experimental, original e innovador. Sus líneas recordaban las de un avión militar de caza o las de un Fórmula 1 estilizado, en concreto en el frontal y en la zaga. El frontal estaba dotado con dos enormes tomas de aire, similares a las que llevan los “cazas” debajo de las alas. El primer ejemplar fue bicolor, pero luego se adoptó una más homogénea coloración roja para su inusual carrocería.