La GPR, ya en su versión de 50 centímetros cúbicos mostraba la aplicación de los ingenieros de Derbi a la hora de hacer motos “pequeñas”, la quintaesencia de esta premisa se halla en la versión 125 de dos tiempos inspirada directamente en la moto de Jorge Lorenzo.
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Se trata de una moto ligera, compacta, innovadora y con un aporte tecnológico que no la aleja en absoluto de realizaciones de mayor cilindrada. De ello dan fe el chasis perimetral y basculante de aluminio, derivado de la moto de Gran Premio, pasando por la horquilla invertida de 40 mm hasta la pinza de freno de disposición radial de doble pistón. Además de por su motor, un propulsor de 125cc de dos tiempos potente, silencioso, fiable, con buenas prestaciones y con una gran suavidad de funcionamiento y perfectamente adaptado a los bajos niveles de emisión requeridos por la normativa Euro 2.
Derbi no ha dejado detalle por cuidar en esta moto de competición matriculable, como el cuadro de instrumentos presidido por un cuentarrevoluciones electrónico y una pantalla de LCD que informa de la velocidad, cuentakilómetros (total y parcial), reloj horario y avisador para realizar la revisión.
Sin embargo, la nueva GPR 125 se sitúa en otra órbita de prestaciones con un motor de dos tiempos que, gracias a la válvula de escape, ofrece un comportamiento rabiosamente deportivo. Comparándola con su hermana de 50cc, aunque muy parecidas a primera vista, podemos observar un bastidor más largo, un chasis reforzado para ganar en rigidez, un reparto de pesos acorde a las nuevas dimensiones, medio grado de más de apertura en el tren delantero, nuevo escape para potenciar el motor, llantas y neumáticos más anchos.
La GPR 125 está llamada a convertirse en la nueva referencia de los jóvenes pilotos con un dinamismo deportivo cercano al de una moto de Gran Premio. No en vano la montura de Jorge Lorenzo, vencedora de dos Grandes Premios y un total de cinco podios en el presente Mundial de 125cc, ha sido su fuente de inspiración.
En la versión Nude, el carenado ha sido sustituido por un frontal presidido por una óptica bifaro coronada por una pequeña pantalla derivabrisas. El resultado es impactante. No en vano fue premiada con el galardón al mejor diseño categoría Open en la última edición del Salón de París, premio concedido por la MDA (Motorcycle Design Association), desbancando a motos de superior categoría.
Ambas motocicletas, que pueden conducirse a partir de los 16 años y con el permiso de conducción B1, están ya a la venda, y su precio es de 4.599 en la versión Racing y 4.199 en la naked. En cuanto a colores, la GPR llega al mercado en rojo mate y plata, y la Nude en rojo brillante y negro.