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Martes, 23 de septiembre de 2014
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DAELIM ROADWIN 125

JUAN DIEGO M. ALCARAZ  | MADRID Actualizado Martes 31-05-2005, 18:57 h.

Lo que hace un buen maquillaje

Daelim Roadwin 125
Daelim Roadwin 125
Daelim Roadwin 125
Daelim Roadwin 125
Daelim Roadwin 125
El trepidante ritmo del mercado de las motos y scooter de 125 ha provocado un aluvión de novedades que ha animado aún más las ventas. En un año se han visto modelos totalmente nuevos, reactualizaciones y series especiales para atraer nuevos clientes. Daelim ha sido la última en entrar en escena al renovar el aspecto de la Roadwin.
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En plena efervescencia del segmento de las motos de 125 cc, que dura desde que entró en vigor la posibilidad de conducirlas con el carné de coche si más requisitos, hay marcas que, como la coreana Daelim, aprovechan la ocasión para relanzar productos y hacerlos más competitivos. Es el caso de la Roadwin 125, una ‘naked’ con tintes deportivos de precio muy ajustado (2.399 euros), que debutó en el mercado español el año pasado y esta primavera estrena una imagen aún más llamativa.

Los scooter son los más vendidos en el segmento de 125 centímetros cúbicos, pero alternativas “diferentes” como ésta (que muchos prefieren denominarla “una moto de verdad”), a veces quedan en un segundo plano. Pero en Daelim quieren potenciar su espectacular crecimiento en el mercado y han maquillado su modesta y atractiva Roadwin para que parezca una moto de mayor cilindrada, y lo han conseguido.

Desde luego que no tiene las ventajas que hace de los scooter líderes de ventas (cambio automático y más protección, por ejemplo), pero a cambio es toda una moto y transmite sus sensaciones puras y duras gracias a un chasis y suspensiones básicos, pero eficaces, y sus neumáticos de perfil bajo.

El trabajo de alta cosmética que han realizado los diseñadores de la marca coreana es verdaderamente bueno. Con simples cambios han conseguido una imagen diferenciada del modelo anterior. Sólo con pintura negra, anagramas y acabados nuevos en motor, bastidor, basculantes, tapas laterales, asideros, colín, depósito, llantas y nueva quilla, parece otra, la hermana mayor de la Roadwin del año pasado.

Su chasis está construido con tubos de acero y doble viga, la suspensión trasera es de basculante con un amortiguador (y muelle de color rojo, una originalidad) y la horquilla delantera es convencional. El moderno motor cuatro tiempos de un cilindro, refrigerado por aire, destaca por su sencillez de mantenimiento y la confianza que da el buen resultado que ha tenido en otros modelos de la marca.

Sus casi 13 caballos de potencia se aprovechan bien, aunque en baja los 130 kilos que pesa la moto, más los del conductor, se notan en las aceleraciones y cuestas arriba. DE todos modos no se le puede pedir más a este motor, que como buen multiválvulas da lo mejor de sí entre las 7.000 y las 9.500 revoluciones por minuto. Ayudado por un cambio de relaciones bien escalonadas, llega fácilmente a la zona roja del cuentavueltas, mientras que el enorme silencioso de escape emite un sonido agradable y nada estridente.

Como ciudadana peca de demasiado radio de giro, pero es muy ágil y manejable en marcha (sin duda, ideal para novatos, sean jóvenes o mayores). En carretera, con una velocidad máxima de 102 kilómetros por hora, sufre las limitaciones propias de su pequeño porte, pero donde va mejor es en zonas de curvas; allí se comporta bien para lo sencilla que es y, sobre todo, es muy fácil de manejar a buen ritmo.

Explorando sus límites como deportiva, la primera sensación es que necesita mejorar la rigidez de las suspensiones y la mordiente en los grandes frenos de disco, así como disponer de una goma más blanda en los neumáticos de perfil bajo que monta. Sin duda iría mucho mejor, pero no se le puede pedir mucho más por la filosofía con que ha sido fabricada y por el precio tan competitivo que tiene ante la competencia.

El puesto de conducción es cómodo para todas las tallas y se llega muy bien al suelo. El equipamiento es bastante completo y, salvo pequeños detalles feos de ajuste, es una moto atractiva en todos los aspectos. La instrumentación analógica de fondo blanco, los semimanillares sobre la horquilla, el faro halógeno al descubierto... son detalles bien pensados que hacen de la pequeña Roadwin una moto grande.

Ficha técnica

Lanzamiento: Ya está a la venta.
Motor: Monocilíndrico de cuatro tiempos y cuatro válvulas, refrigerado por aire
Potencia: 12,8 caballos.
Cambio: Al pié izquierdo, de cinco marchas.
Transmisión: Por piñón, cadena y corona.
Prestaciones:102 kilómetros por hora.
Frenos: Disco delantero y trasero con pinzas de doble pistón.
Precio: 2.399 euros