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Miércoles, 8 de septiembre de 2010
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CONDUCCIÓN AUTOMATIZADA

EPM  | MADRID Actualizado Sábado 24-07-2010, 18:41 h.

Nuevo método de pruebas de seguridad

Mercedes es la única empresa del sector que usa pilotos automáticos como complemento a su programa habitual de pruebas
La precisión al repetir las pruebas permite a los coches mantener trayectorias y velocidades previamente configuradas
Este tipo de pruebas son indispensables para comprobar el funcionamiento de complejos sistemas electrónicos
Los ingenieros de Mercedes-Benz vigilan desde una torre de control todas las maniobras
Un ordenador instalado abordo y un dispositivo GPS controlan todos los movimientos preprogramados del coche
Mercedes-Benz ha marcado hitos en el desarrollo de tecnologías que han permitido la continua evolución en la seguridad activa y pasiva del automóvil. Ahora es el único fabricante que utiliza la tecnología de Conducción Automatizada, que permite infinitas repeticiones de pruebas al límite con total precisión y sin riesgo para los probadores.
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A Mercedes-Benz le debe el automóvil innovaciones en seguridad pasiva como el habitáculo con célula de seguridad, la carrocería de deformación programada, el airbag o el cinturón de seguridad de tres puntos. Y en seguridad activa, sistemas tan comunes hoy como el ABS, el ESP o el servofreno de emergencia. Avances que, sin duda alguna, han contribuido a mejorar la seguridad en el tráfico rodado y a reducir posibles daños a los usuarios.

En la actualidad los avances en seguridad activa están encaminados hacia los sistemas de asistencia inteligentes que convierten al coche en un copiloto activo que puede ver, sentir y reaccionar en caso de peligro. Sistemas como el asistente de cambio de carril, el Attention Assist y el asistente de visión nocturna se han desarrollado para evitar accidentes muy concretos, como los producidos por cambios de carril, cansancio y escasa visibilidad nocturna.

Precisión y fiabilidad

Adicionalmente a los métodos de prueba tradicionales, Mercedes-Benz está trabajando en el desarrollo de nuevos sistemas de seguridad con la ayuda de “pilotos automáticos” para determinadas maniobras y en unas pistas especificas. Los vehículos utilizados para estas pruebas son de estricta serie, a los que se equipa con mecanismos que accionan órganos esenciales en la conducción como el volante, el freno y el acelerador. Un ordenador instalado abordo y un dispositivo GPS controlan todos los movimientos preprogramados del coche incluso cuando varios de ellos se desplazan a la vez por la pista de pruebas.

Los ingenieros de Mercedes-Benz vigilan desde una torre de control todas las maniobras y pueden detener los vehículos en cualquier momento. Al mismo tiempo los vehículos chequean que no haya variaciones en su trayectoria, parándose de forma automática en caso de que así sea. Todos los modelos de Mercedes-Benz pueden ser equipados con estos pilotos automáticos, lo que permite gran variedad de pruebas con los distintos sistemas de seguridad que incorporan.

Utilizando los pilotos automáticos los ingenieros comprueban el funcionamiento de nuevos sistemas de seguridad en condiciones reales de conducción bajo dos importantes premisas. Por un lado, la repetición, ya que para poder calibrar exactamente un nuevo sistema es necesario repetir con exactitud un mismo ejercicio múltiples veces. Así, parámetros como la distancia entre vehículos, la velocidad y las trayectorias, deben reproducirse con máxima fidelidad para poder comparar resultados con total garantía. Por otro, la seguridad, dado que los sistemas sobre los que se trabaja se han pensado para situaciones criticas, que deben reproducirse durante las pruebas y de forma que ningún probador corra riesgos.

Ambos requisitos están normalmente por encima de las habilidades humanas. Los conductores no pueden reaccionar siempre en el mismo tiempo ni repetir maniobras con total exactitud. Este tipo de pruebas son indispensables para comprobar el funcionamiento de complejos sistemas electrónicos, especialmente los de asistencia a la conducción en situaciones lo más parecidas a la realidad.

La precisión en las repeticiones de las pruebas permite a los vehículos mantener una trayectoria y una velocidad previamente configuradas y frenar siempre en el mismo sitio. Un ejemplo de esta precisión es que la variación máxima de la trayectoria entre las distintas pasadas de un mismo recorrido no puede ser superior a dos centímetros. Si lo que se requiere es que el vehículo pare en un lugar específico, el margen de distancia de frenada debe ser inferior a tres centímetros.

Las pruebas con piloto automático también son útiles en los denominados “test extremos”. En estos se somete a los vehículos a esfuerzos muy superiores a los que normalmente se ven sometidos en utilización normal. El objetivo, por ejemplo, es comprobar que los airbags no se disparan al abordar un badén a alta velocidad. Se trata de evitar cualquier riesgo de lesiones que este tipo de pruebas puedan ocasionar con su repetición a los probadores habituales.

Complejos métodos de pruebas

Los ingenieros de Mercedes-Benz utilizan a diario los resultados obtenidos del departamento interno de investigación de accidentes, que revela importante información. La combinación de varios métodos de validación garantizan el correcto funcionamiento de los sistemas en los momentos críticos. La filosofía de Mercedes-Benz establece superar pruebas más estrictas a las fijadas por la legislación.

La combinación de simulaciones por ordenador y pruebas de choque reales permite alcanzar los estándares de seguridad pasiva que se fija Mercedes-Benz. También se utilizan complejos métodos de pruebas en seguridad activa. Los ejercicios en simuladores de conducción y en condiciones reales permiten obtener de forma rápida y veraz resultados muy valiosos sobre los que trabajar en el desarrollo de nuevos y perfeccionados sistemas de ayuda a la conducción.

Mercedes-Benz es la única empresa del sector que utiliza pilotos automáticos como complemento a su programa habitual de pruebas. Se utilizan en circuitos específicos y con ejercicios que sería imposible reproducir con tal exactitud con probadores humanos, como por ejemplo el cruce de vehículos a distintas velocidades y distancias, esquivas ante frenadas imprevistas del vehículo precedente, o adelantamientos e incorporaciones de carril.

Con la “conducción automatizada” Mercedes-Benz ha desarrollado un nuevo y complejo método de pruebas de sistemas de seguridad. Se puede garantizar así un rápido y eficiente desarrollo de sistemas asistencias a la conducción con un alto nivel de calidad y fiabilidad garantizando al mismo tiempo la máxima seguridad al personal que trabaja en su desarrollo.