Si existe un vehículo importante para BMW en su historia reciente, éste es sin lugar a dudas el Serie 3. La decisión de lanzarlo, allá por el año 1975, ha sido quizás la más acertada por la marca bávara, que se ha apoyado en este automóvil a través de las cinco ediciones producidas para conseguir ‘fidelizar’ a muchos de sus clientes.
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El concepto en el que se apoyó la primera generación de la Serie 3 de BMW fue clásico en sus pretensiones, pero muy avanzado en la realización final. Las bases: construir una berlina de recortadas dimensiones, por supuesto con propulsión posterior, animada por motores modernos, fiables y prestacionales para obtener un conjunto ágil y dinámico. Además, ya desde sus inicios, la escala de valores y exigencias en los apartados de acabados y equipamiento, fueron máximos. Ya se jugaba, aunque sin saberlo, con el concepto de coche Premium.
El 3 de julio de 1975 fue presentada esa primera generación. Tenía 4,36 metros de longitud y 1,61 metros de anchura. Se trataba, como vemos, de una berlina de compactas dimensiones y sólo se ofrecía con una carrocería de dos puertas. También compactos fueron los motores que empleó en su lanzamiento, ya que todos eran de cuatro cilindros, colocados bajo el capó delantero de forma longitudinal inclinada y con cilindradas de 1,6, 1,8 y dos litros.
Sin embargo dos años después, en 1977 la Serie 3 ya mostró en parte que no se iba a quedar como un coche normal. Estrenó a bombo y platillo el primer motor de seis cilindros en línea y la versión fue bautizada como 323i, siglas que todavía quedan en el recuerdo por ser considerado, gracias a sus 143 CV de potencia, como uno de los mejores berlinas deportivas del momento. El éxito del modelo se tradujo en un importante número de ventas. Un año antes de su sustitución, la primera generación de la Serie 3 alcanzó el millón de unidades fabricadas.
La segunda generación apareció en 1982 y fue sin duda la que marcó buena parte de la actual personalidad de la serie. Creció en dimensiones y mejoró la habitabilidad. Se aprovechó de los mejores adelantos tecnológicos del momento y propició otros. Ganó en lujo y refinamiento y, sobre todo, amplió su línea de versiones. Lanzó en 1983 la carrocería de cuatro puertas. Se desarrolló con éxito el primer concepto de vehículo descapotable y contó entre sus más interesantes versiones con el primer BMW M3.
Estos dos últimos modelos llegaron al mercado en 1985. El Serie de la segunda generación también fue la plataforma sobre la que se apoyaron los primeros motores diésel y el primer sistema de tracción integral iX. De esta segunda generación se fabricaron 2,7 millones de unidades.
Con estos mismos planteamientos se lanzó en 1990 la tercera generación, con la que se cambió ligeramente la distribución de la gama. Por ejemplo, la berlina de base tenía una carrocería de cuatro puertas, pasando el Serie 3 de dos puertas a convertirse en un atractivo coupé. También se reeditaron la versión descapotable y el inagotable M3. Y estrenó la práctica carrocería familiar.
Técnicamente se introdujo el sistema VANOS y, como norma general, los motores de seis cilindros empleaban cuatro válvulas por cilindro. Es en esta generación cuando se produce un importante cambio en cuanto a la importancia de los motores diésel en la gama. El interés por este tipo de combustible llevó a la marca a desarrollar el motor de seis cilindros turbodiésel para el 325 tds y el primer cuatro cilindros turbo para el 318 tds.
La cuarta generación nace en 1998. Crece cuatro centímetros en longitud y se produce en ella una enorme evolución tecnológica. Todo se perfecciona: los motores son más limpios y potentes, el sistema de tracción integral se optimiza, los motores diésel emplean el sistema de alimentación por conducto común y se generaliza la inyección directa en los motores de gasóleo. Cediendo al empuje de los tiempos, los prestacionales motores diésel de esta serie se montan incluso en las carrocerías coupé y cabrio.
La quinta generación llegó en 2005 y mantiene su evolución tecnológica. En sus motores se ganó potencia mejorando su entrega y resultando más accesibles y suaves de utilizar. Además todos los motores que emplea en la actualidad la Serie 3 son mucho más eficientes.
Estas mejoras se unieron en la quinta edición del Serie 3 a una optimización de pesos y aerodinámica, utilizando los sistemas de Start&Stop para cerrar el ciclo en la reducción de consumos. Como vemos, si tuviéramos que definir la Serie 3 actual, al margen de carrocerías, lujos, seguridad y otros refinamientos, deberíamos decir que ha sido la serie de la reducción de consumos. La siguiente seguramente continuará por ese tortuoso camino.