Este convertible es el primero de una diversificada gama de productos que se completará en 2005. No será un vehículo de volumen (se esperan unas ventas en Europa de 200 unidades), pero sí de imagen.
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Bob Lutz, vicepresidente de General Motors Corporation, responsable de desarrollo de productos y de General Motors Europe, tiene claro que Cadillac “reitera su pretensión de alcanzar el liderazgo mundial en las áreas de diseño y de aplicación de tecnologías avanzadas”.
Esta pretensión sólo será posible si se cumplen cinco objetivos clave para que sea competitiva en Europa: añadir productos irrenunciables en diseño, rendimiento y calidad; mejorar la imagen de marca; mantener y apoyar una red de concesionarios de prestigio; proteger y defender los valores residuales Cadillac; y mejorar la satisfacción del cliente.
De momento su único producto con marchamo europeo es la berlina CTS, pero a partir del mes que viene, el exclusivo convertible XLR será el portaestandarte de una nueva imagen que se verá reforzada, a partir de julio por el todocamino SRX –que tendrá motor diésel y está llamado a ser el vehículo que consiga volúmenes de venta– y en 2005 concluirá con la comercialización de un STS totalmente distinto... Pero habrá más.
Habrá motores diésel, imprescindibles en el mercado europeo, y no sólo en el SRX, sino también en otros productos aún sin definir que se desarrollarán en base a plataformas Saab para luchar con las gamas medias de los grandes fabricantes alemanes (Audi, BMW y Mercedes). Se ofrecerán en dos formatos, berlina y familiar, y serán, junto al SRX, el motor decisivo de las ventas futuras de Cadillac en Europa.
Para Gerard Jansen, jefe de operaciones de Cadillac en Europa, el objetivo de General Motors es desarrollar una marca estadounidense de prestigio en todo el mundo, por lo que es importante que satisfaga las necesidades de los clientes asiáticos, pero más aún las de los usuarios europeos y, más concretamente, las de los alemanes, que constituyen el mercado de referencia para Cadillac. De ahí que se haya contratado una organización del prestigio de Kroymans, que opera desde 1844, para defender sus intereses.
Un exclusivo convertible
El XLR es, en la estrategia de Cadillac, el primer modelo de su nueva era europea. Este convertible de lujo, que rivalizará en el mercado con el Lexus SC 430 y con el Mercedes SL 500, supone la proyección para la producción en serie del prototipo Evoq presentado en el Salón de Detroit de 1999. Se trataba de un vehículo que ya mostraba las proporciones de un deportivo clásico con un diseño de vanguardia, el diseño que ahora muestra el XLR como imagen de la nueva Cadillac.
El XLR, que ya se vende en los mercados norteamericanos, se fabrica en la unidad de producción de Bowling Green, en el estado de Kentucky y muy cerca de una de las principales plantas de General Motors, con una cadencia de entre 5.000 y 7.000 unidades al año, de las que 200 se venderán en Europa en lo que queda de año. A partir de 2005 se prevé que se matricule en el Viejo Continente un promedio de 600 unidades anuales.
En Bowling Green se realiza también el montaje final del techo del XLR, cuya estructura se ha realizado con aluminio y magnesio y cuyos paneles exteriores son de un material composite muy ligero y rígido. La operación de montaje corre a cargo de 45 empleados de la empresa alemana CTS (Car Top Systems), que ha sido la encargada de desarrollarlo.
CTS trabaja también para marcas del prestigio de Ferrari, Mercedes y Porsche. El techo se manipula de forma eléctrica accionando, durante 29 segundos, un simple botón situado en la consola central.
Según los responsables de Cadillac, el XLR está destinado a alcanzar el top del segmento de los convertibles exclusivos por su estilo, sus prestaciones refinadas y su lujo, además de por la tecnología avanzada a que se le ha aplicado y por el interés de muchos clientes de este segmento por los automóviles americanos.
Construcción ligera
Una de las características del XLR es su ligereza – pesa 1.653 kilos, 180 menos que el Mercedes SL y 152 menos que el Lexus SC 430–, debido a los materiales empleados en su estructura. Los largueros que forman el bastidor son de acero hidroformado, mientras que el habitáculo es de aluminio. El maletero y las planchas del suelo del bastidor se han hecho con materiales composite y madera de balsa.
En el diseño se este convertible de 4,51 metros de longitud y 1,84 metros de anchura destaca la atractiva y esculpida forma de la carrocería, la forma vertical de los faros delanteros y de los grupos ópticos traseros y la marcada línea de cintura.
Su lujoso interior está marcado por la combinación de madera de eucalipto con el aluminio y el cuero. Estos materiales son de serie, al igual que otros elementos de equipamiento técnico y de confort como el sistema de acceso y encendido sin llave, los asientos climatizados, el navegador controlado por voz con DVD y el sistema de sonido Bose con cambiador de seis CDs.
Llaman la atención los instrumentos y relojes creados por los joyeros italianos Bvlgari. De hecho, en el XLR sólo se puede elegir el color.
Su deportividad se debe al motor V8 Northstar de 4,6 litros, 326 caballos de potencia y un par de 420 Nm, unido al cambio automático Hydramatic de cinco marchas con función manual. El tarado de sus suspensiones de aluminio le confiere gran estabilidad con un elevado nivel de confort de marcha.