Calificar a este vehículo como coche sería arriesgado, tanto como calificarlo como moto. La firma canadiense BRP (Bombardier) ha creado un engendro ciertamente interesante pero incalificable como concepto. Es un poderoso triciclo que se maneja como una moto pero cuyo comportamiento se acerca al de un coche.
Comparte esta información
Lejos quedan los tiempos en que habían automóviles de tres ruedas. Baste acordarse de los Morgan ingleses que se usaban, mucho antes que las motos, para hacer Trial, o del más moderno Reliant, también británico. Pero esos vehículos forman parte del siglo pasado, y en el que ahora nos toca vivir no había aparecido un vehículo de tres ruedas con las posibilidades de este Can-Am Spyder, cuya denominación hace una doble mención al automóvil.
Can-Am era el nombre de una especialidad de circuitos que se corría con unos monstruos abiertos sobre cuatro ruedas con potencias que llegaron a superar los 1.000 caballos de potencia. Marcas como Porsche, McLaren, Lola e incluso Ferrari participaron en ella. Y Spyder es un concepto de automóvil descapotable con un habitáculo reducido a dos asientos. En ambos sentidos el Can-Am Spyder cumple de alguna manera con su doble denominación. Lleva una mecánica muy potente y presume de comportamiento deportivo, y es un vehículo abierto con dos asientos; aunque dispuestos en tándem debido a su estructura central de motocicleta.
Pero volvamos a este triciclo del siglo XXI. El conocimiento y la experiencia de Bombardier como fabricante de motos de agua y de nieve no cabe duda que ha servido y mucho a la hora de desarrollar el Can-Am Spyder; que de alguna manera participa de los principios fundamentales que se utilizaron para crear esos dos tipos de motos. Pero lo más sorprendente es que la marca canadiense ha logrado con el lo más difícil, aglutinar en un mismo vehículo las cualidades de una motocicleta y las de un deportivo descapotable. Y lo conseguido no es una entelequia, es una realidad que no sólo circula, sino que se va a producir en serie con el objetivo de comercializarlo a partir de abril del año y que sólo precisará, para poder manejarlo en España, el permiso de conducir automóviles.
Su fabricante es el Grupo BRP, en el que está incluida la empresa Can-Am. Este grupo empresarial ofrece trabajo a más de 6.200 personas y se dedica a la fabricación de trenes, aviones y motos especiales. Posee fábricas en cuatro continentes. Can-Am es la filial encargada de la fabricación y distribución de motos de nieve y agua, de quads y ATV y de lanchas rápidas, además del Spyder, del que está prevista una producción de 10.000 vehículos al año.
La primera idea de cómo podía ser el Spyder se plasmó en un papel en 1996, y dos años después se creó el primer prototipo. Pero hubo que esperar a 2001 para que se diese luz verde al proyecto. A partir de ese momento la firma lo puso en marcha con una inversión, a 10 años vista, de 150 millones de euros.
Llamativo y eficaz
Casi se podría decir que con el Spyder se ha reinventando el vehículo más idóneo para circular por carretera. LO que no cabe la menor duda es que resulta sumamente llamativo desde todos los ángulos: el frontal, la silueta lateral y la zaga. Dos ruedas delanteras y una enorme rueda trasera es lo primero que llama la atención al acercase a él. Con una estructura a medio camino entre la de una moto y la un quad, el Spyder sorprende por la agresividad que emana de su picudo frontal, flanqueado por las dos mencionadas ruedas delanteras provistas de guardabarros independientes. También sorprende que por delante de la pequeña y efectiva pantalla protectora frontal –en la que van anclados los retrovisores, que incluyen los intermitentes, y los dos faros de xenón– exista un grande y profundo cofre con cerradura que permite albergar bultos y objetos hasta un total de 44 litros de capacidad.
Su silueta lateral es la que más similitud guarda en sus formas con las de una moto de agua. Un asiento en dos alturas permite una cómoda y baja postura de conducción, así como una buena posición de viaje para un posible acompañante. Frente al conductor se sitúa un completo cuadro de instrumentos, con elementos analógicos y digitales, permite controlar el estado de la mecánica. En cuanto a la zaga, también termina con forma de pico, elevada por encima del curioso y práctico guardabarros que cubre la única y descomunal rueda.
A pesar su apariencia, el Spyder sólo pesa 310 kilos. La mecánica que lleva ha sido suministrada a Can-Am por la firma austriaca Rotax, que también es propiedad del Grupo BRP. Se trata del mismo propulsor de la Aprilia RSV 1.000, con una cilindrada de casi 1.000 centímetros cúbicos, pero “descafeinada” hasta los 106 caballos de potencia para adaptarla mejor a las características del vehículo. Está acoplada con una caja de cambios manual secuencial de cinco marchas y marcha atrás, aunque también lo podrá estar a corto plazo a una automática con función manual de secuencial, también de cinco marchas y con marcha atrás, que supondrá un desembolso adicional de 1.500 euros sobre el precio previsto para el Spyder, que es de 16.500 euros.
El apartado de la seguridad se ha cuidado mucho en el Spyder. De serie incluye los sistemas de control de tracción (TCS) y de estabilidad (SCS) y el antibloqueo de frenos ABS con distribución electrónica de la frenada. En este apartado también hay que incluir el freno mecánico de aparcamiento y una servodirección dinámica DPS que ajusta la asistencia dependiendo de las revoluciones del motor. Los frenos son muy potentes y efectivos debido a la adopción de discos de gran tamaño en las tres ruedas.
FICHA TÉCNICA
Lanzamiento: En abril de 2008
Motor: De dos cilindros en V, gasolina, de 998 centímetros cúbicos
Alimentación: Inyección electrónica
Distribución: Cuatro válvulas por cilindro
Potencia: 106 caballos a 8.500 revoluciones por minuto
Cambio: Manual de cinco marchas con marcha atrás (automático opcional)
Prestaciones: 180 kilómetros por hora. Aceleración de 0 a 100 km/h en 12 segundos
Consumo: 7,5 litros cada 100 kilómetros en ciclo mixto
Seguridad: Propulsión en la rueda trasera con control de tracción TCS. ABS con distribución electrónica de la frenada EBD. Control de estabilidad SCS.
Dimensiones: Longitud, 2.667 milímetros; anchura, 1.506 milímetros; altura, 737 milímetros. Capacidad de carga del cofre delantero, 44 litros.
Precio: 16.500 euros.