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Martes, 7 de febrero de 2012
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AL VOLANTE DEL SAAB 9-3 SPORT HATCH

MANUEL DOMÉNECH  | GOTEMBURGO (SUECIA) Actualizado Jueves 23-06-2005, 01:10 h.

Reivindicación deportiva

Saab 9-3 Sport Hatch
Saab 9-3 Sport Hatch
Saab 9-3 Sport Hatch
Saab 9-3 Sport Hatch
Saab 9-3 Sport Hatch
Saab 9-3 Sport Hatch
Saab 9-3 Sport Hatch
Salpicadero Saab 9-3 Sport Hatch
Sabido es que la deportividad y la exclusividad son dos rasgos inherentes a la manera de ser de Saab desde sus inicios como fabricante de automóviles. Pero con el recién llegado a la gama del Saab 9-3, de formato familiar, quieren reivindicar de manera inequívoca ese carácter deportivo por encima de cualquier otra consideración.
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El nuevo consejero delegado de Saab, Jan Ave Jonsson lo tiene claro: “Nuestra marca goza del pleno apoyo de la organización global de General Motors, por lo que tiene un gran futuro. No alcanzará el éxito de un día para otro. Será una carrera larga”. Estas palabras reflejan la situación actual de la marca sueca dentro del consorcio estadounidense, una situación que para Jonsson pasa por “ampliar la cartera de productos” y por el hecho de que “el espíritu Saab esté presente y sea coherente con todos los futuros productos de la marca”.

Pleno apoyo, ampliación de la gama de productos y de la red comercial son los hitos a tener en cuenta para el futuro de Saab. Se trata de un futuro en el que el nuevo 9-3 Sport Hatch es, junto con el SUV Saab 9-7 que se comercializa en Estados Unidos y el Saab 9-5 Biopower (funciona con etanol) que se vende en Suecia, uno de los elementos clave de la actual gama de turismos Saab.

El desarrollo del Saab 9-3 Sport Hatch se ha llevado a cabo atendiendo a tres premisas fundamentales: estilo progresivo que contenga un lenguaje de diseño coherente con la historia de Saab, deportividad y funcionalidad emocional. Y la verdad es que, una vez que uno se acerca al Sport Hatch se convence más de que esas tres premisas se han cumplido. Sin olvidar la seguridad, no obstante, la mayor aseguradora sueca ha reconocido a los Saab como los coches más seguros.

Aún así, no convence tanto que esa deportividad, esa funcionalidad tan especial y ese lenguaje de diseño hagan que el coche se pueda vender exclusivamente como deportivo. Su formato familiar, aunque tan diferente y personal, pesa mucho en ciertos mercados, como el español sin ir más lejos, aunque esté equipado con el brillante motor V6 Turbo y su estética deportiva se perciba en todos y cada uno de sus detalles, tanto estéticos como mecánicos.

Identidad deportiva

Eso sí, los responsables de Saab tienen razón en decir que el 9-3 Sport Hatch es el primer coche de la marca sueca que entra en el exclusivo segmento de los turismos Wagon Premium, y también cuando aseguran que el nuevo coche comparte la identidad deportiva de los modelos 9-3 Sport Sedan y 9-3 Cabrio.

La estética del Sport Hatch convence desde el primer golpe de vista por la forma en cuña que se aprecia desde el lateral, por la línea de “palo de hockey” que recorre ese lateral, como es tradicional en la marca desde aquel legendario primer coche denominado URSAAB.

Si el frontal adopta el estilo y la apariencia de la familia 9-3, no sucede lo mismo con la zaga, en la que destacan los grupos ópticos tipo “bloque de hielo” con iluminación por medio de diodos luminiscentes que recorren una buena sección vertical de los montantes C. Una banda transversal cromada adorna la zona comprendida entre dichos grupos ópticos, mientras que un aparente alerón trasero alarga el perfil del techo al tiempo que mejora la aerodinámica del coche.

Protagonismo al conductor

La deportividad del Sport Hatch se entiende como algo orientado hacia el conductor, de ahí que haya heredado la protección del Sport Sedan. Una rígida estructura, lograda con el empleo de aceros de alta resistencia sobre todo en la construcción de los pilares B y C, y a pesar de que el techo es más largo y más ancho que el del 9-3 Sport Sedan, y un excelente chasis hacen que esa deportividad sea posible.

Un chasis perfectamente puesto a punto como se pudo comprobar por la efectividad de las suspensiones (eje delantero independiente MacPherson y eje trasero independiente multibrazo) y el correctísimo funcionamiento de la dirección asistida de forma hidráulica. Hay que recordar que dos de los modelos de la gama del Sport Hatch, en concreto los equipados con los motores 1.8i y 1.9 TID, llevan dirección electrohidráulica. La dirección pasiva de las ruedas traseras también es digna de ser considerada responsable de las buenas cualidades dinámicas del coche.

Y en cuanto a los frenos, con discos ventilados en el eje delantero y discos ventilados o no en el eje trasero dependiendo de cada versión de motor, también demostraron su potencia y su resistencia.

Y para que el conductor se sienta más protagonista dentro del Sport Hatch, Saab lo ha equipado con un completo y brillante elenco de motores sobrealimentados por turbo. Son siete en total cinco de gasolina y dos diésel, y todos, menos el 1.8i de 122 caballos que mueve al modelo de entrada en la gama, llevan turbo.

Seis de esas mecánicas son “viejas conocidas” en Saab y en otras marcas de General Motors Europe como Opel y Vauxhall. La culminación de la gama de motores es el novísimo V6 Turbo de 2,8 litros de capacidad, que da vida a una nueva versión Aero. Se trata de un motor originariamente Holden (la marca australiana de General Motors) que desarrolla una potencia de 250 caballos y dispone de un par de 350 Nm a partir de las 2.000 revoluciones por minuto.

Con esas cifras no es de extrañar la excelente capacidad de respuesta de este V6, de rendimiento equilibrado y brillante, y de funcionamiento suave y silencioso con el concurso de dos interesantes cajas de cambios, una manual de seis marchas y una automática, también de seis marchas, con función secuencial incluso desde el volante.

Los otros cuatro motores de gasolina, de 1,8 litros con potencias de 122 y 150 caballos y de dos litros con 175 o 210 caballos, son de cuatro cilindros, como lo son las modernas mecánicas diésel TID, con 120 y 150 caballos. Son las mismas de origen Alfa Romeo que utiliza Opel pero adaptadas a Saab y con un rendimiento envidiable por prestaciones y por consumo.

La funcionalidad emocional

Sin perder por ello deportividad, el Saab 9-3 Sport Hatch no deja de ser un vehículo de corte familiar que acredita una capacidad de maletero de 419 litros que puede alcanzar los 1.273 litros abatiendo el asiento trasero. El portón de acceso a la zona de carga es de aluminio, lo que supone un ahorro de peso de seis kilos, Este hecho, entre otros factores, permite que el coche pese sólo 40 kilos más que su homólogo Sport Sedan.

A esa interesante capacidad de carga hay que sumarle los 20 litros que caben en un espacio situado debajo del suelo del maletero. Por otra parte, con el asiento plegable del acompañante de la zona delantera, un elemento opcional, se consigue una longitud de carga de 2,65 metros.

Los precios de cada versión son:

Sport Hatch 1.8i Linear (122 CV): 26.350 euros
Sport Hatch 1.9 TID Linear (120 CV): 28.210 euros
Sport Hatch 1.8 t Linear Sport (150 CV): 29.220 euros
Sport Hatch 1.9 TID Linear Sport (150 CV): 30.390 euros
Sport Hatch 1.8 t Vector (150 CV): 32.340 euros
Sport Hatch 2.0 t Vector (175 CV): 35.065 euros
Sport Hatch 2.0 T Vector (210 CV): 36.430 euros
Sport Hatch 1.9 TID Vector (150 CV): 33.510 euros
Sport Hatch V6 2.8 T Aero (250 CV): 42.220 euros


Ficha técnica

Lanzamiento: En el mes de septiembre
Motores: De cuatro y seis cilindros, gasolina y diésel
Potencias: desde 120 hasta 250 caballos
Cambios: Manuales de cinco y seis marchas, automáticos de cinco y seis marchas
Transmisión: Tracción en las ruedas delanteras
Prestaciones: Desde 195 hasta 245 kilómetros por hora
Consumos: Desde 5,9 hasta 10,6 litros cada 100 kilómetros
Seguridad: Doble airbag frontal y lateral. Airbags de techo que cubren todas las ventanillas laterales. ABS de cuatro canales con distribución electrónica de frenada EBD, asistencia mecánica a la frenada MBA y control de frenada en curva CBC. Programa electrónico de estabilidad ESP y ESP Plus. Control de tracción TCS.
Precios: Desde 26.350 hasta 42.220 euros.