Es el tercer vehículo derivado de la aplicación del diseño Nagare de Mazda, un nuevo lenguaje estilístico que en un futuro próximo se aplicará a sus coches de serie. Supone una fusión entre los conceptos SUV, roadster y turismo compacto.
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El último ‘concept car’ de Mazda, que se exhibirá en el Salón de Ginebra, es la tercera expresión del diseño Nagare tras los ‘conceptos’ Nagare y Ryuga, que prefiguran modelos deportivos. El Nagare fue el primero, el que toma el nombre del nuevo lenguaje de diseño de Mazda, un diseño que implica una innovadora expresión del movimiento, como indica el significado de la palabra Nagare (fluidez, materialización del movimiento). El ‘ concept car’ Nagare fue presentado el pasado mes de noviembre en el Salón de Los Ángeles, donde causó sensación en los visitantes. Lo mismo sucedió con el Ryuga, segunda expresión del diseño Nagare, que hizo su debut en el Salón de Detroit el pasado mes de enero.
El diseño Nagare de estos dos ‘coches concepto’ de Mazda se inspira en el movimiento de los elementos de la naturaleza. Así, la superficie del Nagare tiene su origen en patrones geológicos, mientras que la textura de la carrocería en los laterales del Ryuga imita las formas de los jardines secos japoneses (Karesansui). Ambos evocan al mismo tiempo energía y ligereza, dos cualidades que se traducen en un bello lenguaje de líneas y en formas poderosas y naturales que resultan tan sencillas y como sorprendentemente seductoras.
En este sentido, el Mazda Hakaze supone mucho más que sus antecesores. Concebido en el Centro de Diseño Europeo de Mazda situado en los alrededores de Francfort, según su diseñador, Laurens van der Acker, no es un ‘coche concepto’ para dentro de 10 años, sino para un futuro más próximo, y dará lugar a los próximos modelos de la marca.
Inspiración natural
El Hakaze es algo así como un todocamino compacto con formato de coupé y sensaciones de roadster. De hecho, combina los mejores atributos de tres categorías de automóviles. Al ser desmontable la parte central de su techo ofrece una sensación similar a la que transmite un roadster. Sus dimensiones, muy cercanas a las de un Mazda3 de cinco puertas, y su conducción, ágil y divertida, lo asemejan a un turismo compacto. Y la elevada línea de su cintura y la funcionalidad de su interior son típicas de un SUV compacto.
El diseño Nagare se refleja en las “dunas” de la fluida y tersa superficie de su carrocería. Esas fluidez formal Nagare se repite en su interior, con superficies naturales y una funcionalidad ideada para satisfacer las exigencias de los usuarios que hacen del ocio y del deporte su modo de vida.
Los diseñadores del Hakaze se han inspirado en las exigencias actuales del mercado, por lo que sus principios están firmemente anclados en la realidad para satisfacer las necesidades de una tendencia cada vez mayor dentro del segmento de los vehículos compactos hacia los todocamino de estilo SUV. Rasgos característicos de su diseño son las puertas basculantes y sin manecillas, las cámaras de video que suplen a los retrovisores y las llantas.
El CX-7 como base
La plataforma del todoterreno CX-7 ha servido de base para crear al Hakaze, aunque con una distancia entre ejes acortada en 10 centímetros. Toda la mecánica del CX-7 se ha montado en él: transmisión total a las cuatro ruedas con reparto activo de par, suspensiones, dirección, frenos, motor de cuatro cilindros y cambio automático de seis marchas.
A pesar de ser un ‘concept car’ es un vehículo tan real que lo pudimos conducir, aunque con el cuidado que requiere un coche único. Fue una toma de contacto mínima pero pudimos constatar que puso de manifestó una buena agilidad de movimientos y una conducción muy sencilla.
En el Hakaze destaca la sencillez y la funcionalidad. Todo resulta fácil y el interior destaca por la luminosidad resultante de una amplísima superficie acristalada presidida por un parabrisas panorámico de forma muy compleja y por la capacidad para llevar todo tipo de enseres. Se le califica como un vehículo ligado al “kite surf” y de hecho lleva entre los asientos traseros, partiendo en dos la zona de carga en sentido longitudinal, un soporte para tablas de surf. Los cuatro asientos llevan anclajes laterales, lo que permite depositar objetos debajo de ellos, y al plegar los traseros se obtiene una enorme superficie de carga.
FICHA TÉCNICA
Motor: De cuatro cilindros y 2,3 litros, gasolina
Potencia: 260 caballos
Alimentación: Inyección directa de combustible y turbo
Cambio: Automático de seis marchas
Tracción: A las cuatro ruedas
Suspensiones: Delantera independiente; trasera, independiente multibrazo
Dimensiones: Longitud, 4.420 milímetros; anchura, 1.890 milímetros; altura, 1.560 milímetros; distancia entre ejes, 2.650 milímetros
Maletero: 400 litros
Ruedas: Llantas de 9 x 20 pulgadas. Neumáticos Dunlop 225/50 R 20