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Martes, 7 de febrero de 2012
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AL VOLANTE DEL CADILLAC BLS

MANUEL DOMÉNECH  | NIZA Actualizado Jueves 09-03-2006, 22:16 h.

Un americano hecho para europeos

Cadillac BLS
Cadillac BLS
Cadillac BLS
Cadillac BLS
Salpicadero Cadillac BLS
Interior Cadillac BLS
Motor Cadillac BLS
La marca americana encara un nuevo segmento mucho más popular con el BLS con el fin de llegar al gran público. Es un vehículo que, si bien comparte elementos con el Saab 9-3 y el Opel Vectra, ofrece un estilo muy personal que convence, a pesar de ser netamente americano.
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Cadillac da un paso al frente en su nueva vocación internacional con el BLS, que presenta varias primicias de importancia. Es el primer Cadillac que se fabrica en Europa, en concreto en la planta de producción de Saab, en la localidad sueca de Trollhattan. También es el primero que monta un motor diésel, el mismo que el Opel Vectra y el Saab 9-3, de origen Fiat. Y está destinado a ser la punta de lanza de la marca en Europa al pertenecer a un segmento de mercado mucho más popular que aquellos en los que Cadillac había estado presente hasta ahora. De hecho, en Cadillac están convencidos de que con el BLS sus ventas se multiplicarán por cuatro en el Viejo Continente.

El tamaño del BLS, que con 4,680 metros se convierte también en la berlina más pequeña de Cadillac, no excede demasiado del que tienen el Opel Vectra y el Saab 9-3. Pero su diseño –el que emana de la filosofía Art & Science que ha dado lugar desde 1999 a todos los actuales Cadillac–, caracterizado por estar compuesto por líneas rectas y formas angulosas, crea la impresión de que es mucho mayor que ellos. Se trata de un diseño muy americano que no se separa un ápice de la vía de estilo marcada por el prototipo Evoq, con el mismo dibujo del frontal y de la parte trasera de la carrocería. Pero a pesar de ello, o quizás por ello, es un coche destinado a satisfacer los gustos, cada vez más exigentes de los clientes europeos, ya que resulta atractivo y muy personal.

En el interior del BLS se observan detalles del Saab 9-3, como el freno de mano y algunos mandos e interruptores, pero la presentación también responde al estilo habitual de Cadillac, como se comprueba al contemplar las formas del salpicadero. Se trata de un habitáculo elegante, lujoso pero no estridente, luminoso, muy bien equipado y realizado con materiales de primera calidad. La marca posiciona su coche por encima de los Vectra y 9-3 en el segmento D, como rival natural del BMW Serie 3 y del Audi A4. Con respecto a ellos hay que decir que, aunque la zona trasera del habitáculo no es excesivamente grande, sus plazas sí son más cómodas y amplias. Al respecto, hay que criticar que los asientos delanteros, que ofrecen una gran amplitud pero con una sujeción mínima y, al estar tapizados con cuero, resbalan. El maletero se encuentra en la zona media del segmento por capacidad, 425 litros.

Sólo motores turbo

La oferta mecánica del Cadillac BLS está compuesta por cuatro motores turbo, tres de gasolina y uno díésel, los mismos del Saab 9-3. Destaca el propulsor 1.9D. Con una potencia de 150 caballos y un par motor de 320 Nm ofrece un rendimiento muy satisfactorio y un nivel sonoro bastante atemperado, mejor que en muchos de los otros coches que lo utilizan. Puede estar asociado a un cambio manual de seis relaciones o a un automático con el mismo número de marchas. En la toma de contacto con el coche pudimos apreciar que el cambio manual tenía unos desarrollos bien elegidos en general. No obstante, en carreteras de montaña en ascenso tuvimos que usar la segunda marcha más de lo que nos hubiera gustado. Pero pensamos que la culpa no es tanto del cambio como del motor, a pesar de ser brillante en condiciones normales de uso. Al respecto, quizás hubiera sido mejor que Cadillac hubiera utilizado el motor de 2,4 litros y 200 caballos –también del Grupo Fiat– en vez del 1.9, pero sus responsables nos aseguraron que en una segunda fase se contaría con él... y con otros.

También pudimos probar el V6 Turbo, que nos produjo una impresión muy favorable, para la ocasión asociado al cambio automático de seis marchas (con mandos en el volante de utilización muy fácil y rápida). Mostró en todo momento un funcionamiento muy suave y un rendimiento excelente. Es un motor muy progresivo, con una facilidad pasmosa para subir de vueltas, en el que se aprecia potencia en toda su gama de revoluciones. Por otro lado, los técnicos de Cadillac lo han dotado de un sonido fuerte pero, a la vez, muy grato al oído.

También se ofrece el ampliamente conocido motor 2.0 Turbo de Saab con dos potencias distintas, 175 y 210 caballos. No tuvimos la oportunidad de probarlos, no obstante, teniendo en cuenta su rendimiento en los modelos de Saab, entendemos que su rendimiento será igualmente satisfactorio. Al menos en prestaciones (ver ficha técnica) dan esa impresión.

Excelente equilibrio dinámico

Por el simple hecho de tratarse de un Cadillac podría ser sospechoso de ser un coche blando el exceso y con una estabilidad comprometida. Pero esa impresión es falsa en la práctica. El BLS ofrece un interesante equilibrio entre confort y estabilidad. En este sentido su comportamiento es mejor que el del “europeo” Saab 9-3. La puesta a punto de sus chasis es diferente para los modelos con motor diésel y con motor V6. Los tarados de la suspensión son más fuertes en el segundo, que aún así mantiene un buen confort de marcha. La ayuda del sistema de control de estabilidad Stabilititrack se aprecia en la búsqueda del mejor comportamiento, y además pudimos comprobar que no resulta demasiado intrusivo. De serie en los modelos más equipados, es una opción en los básicos que cuesta 290 euros.

Por otro lado, tanto la dirección como los frenos, que en el caso del V6 están formados por discos ventilados de gran tamaño, cumplen a la perfección con su cometido. La dirección es muy precisa y mantiene las trayectorias a la perfección, aunque el volante resulta demasiado grande. Y los frenos se mostraron potentes, con un buen tacto del pedal y con una satisfactoria resistencia al uso continuado.

La gama BLS está compuesta por un total de 14 modelos, los resultantes de la combinación de cuatro motores, cuatro cajas de cambio (manuales y automáticas de cinco y seis marchas) y tres acabados (el básico, denominado Business; Elegance; y Sport Luxury). Los precios del Cadillac BLS, que se podrá a la venta el próximo día 8 de abril, son los siguientes:

BLS 2.0T 175 CV Business, 30.190 euros
BLS 2.0T 175 CV Business automático, 32.090 euros
BLS 2.0T 175 CV Elegance, 33.250 euros
BLS 2.0T 175 CV Elegance automático, 35.150 euros
BLS 2.0T 210 CV Elegance, 35.250 euros
BLS 2.0T 210 CV Elegance automático, 37.150 euros
BLS 2.8T V6 Elegance, 38.450 euros
BLS 2.8T V6 Elegance automático, 40.490 euros
BLS 2.8T V6 Sport Luxury, 42.850 euros
BLS 2.8T V6 Sport Luxury automático, 44.890 euros
BLS 1.9D Business, 30.250 euros
BLS 1.9D Business automático, 32.290 euros
BLS 1.9D Elegance, 33.250 euros
BLS 1.9D Elegance automático, 35.290 euros

Entre las principales opciones para los modelos equipados con motores de gasolina, y dependiendo del acabado, hay que mencionar el techo solar eléctrico (1.050 euros, 1.008,98 para los diésel), la alarma (450 euros, 432,42 para los diésel), el sistema de sonido Bose con nueve altavoces y cargador de seis discos compactos (990 euros, 951,33 para los diésel), el sistema de navegación Kenwood (2.450 euros, 2.354,30 para los diésel), el kit manos libres (690 euros, 663,05 para los diésel), el kit manos libres con Bluetooth adaptado a navegador (190 euros, 182,58 para los diésel), los faros Bi-Xenón (850 euros, 816,80 para los diésel) y la pintura metálica (850 euros, 816,80 para los diésel). El control electrónico de estabilidad Stabilititrack para los modelos diésel cuesta 278,67 euros. Y la asistencia en carretera para toda la gama, 203 euro


FICHA TÉCNICA

Lanzamiento: el 8 de abril
Motores: De cuatro cilindros, diésel y gasolina, y de seis cilindros en V, gasolina
Potencias: 150 (diésel), 175 y 210 (2.0T) y 255 (V6) caballos
Cambios: Manuales de cinco (2.0T/175) y seis (diésel, 2.0T/210 y V6) marchas. Automáticos de cinco (2.0T/175 y 210) y seis (diésel y V6) marchas
Tracción: En las ruedas delanteras
Prestaciones: Velocidad, 210 (diésel), 220 (2.0T/175), 235 /230 (2.0T/210) y 250/245 (V6) kilómetros por hora. Aceleración 0 a 100 km/h, 9,5/11,0 (diésel), 8,5/9,7 (2.0T/175), 7,7/8,8 (2.0T/210) y 6,7/7,5 (V6) segundos
Consumos: Desde 6.1 hasta 10,8 litros cada 100 kilómetros (en ciclo mixto ciudad/carretera)
Seguridad: Ocho airbags (dos frontales, dos laterales delanteros y cuatro de cortina). ABS con distribución electrónica de la frenada EBD. Programa electrónico de estabilidad Estabilititrack (opcional en acabado Business (290 euros). Control de tracción TCS. Asistencia a la frenada de emergencia BAS. Control de frenada en curva CBC. Reposacabezas activos.
Dimensiones: Longitud, 4.680 milímetros; anchura, 1.752 milímetros; altura, 1.471 milímetros; distancia entre ejes, 2.675 milímetros; vía delantera, 1.524 milímetros; y vía trasera, 1.506 milímetros.
Capacidad maletero: 425 litros.
Precios: Desde 30.190 hasta 44.890 euros. Garantía de tres años o 100.000 kilómetros.