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Martes, 23 de diciembre de 2014
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AL VOLANTE DE LOS CITROËN C1 Y C3 HDi

MANUEL DOMÉNECH  | DINARD (FRANCIA) Actualizado Jueves 29-09-2005, 14:14 h.

Nuevos diésel para la familia de los más pequeños

Citroën C3 HDi 110
Citroën C3 HDi 110
Salpicadero Citroën C3 HDi 110
Interior Citroën C3 HDi 110
Motor Citroën C3 HDi 110
Citroën C1 HDi 55
Citroën C1 HDi 55
Citroën C1 HDi 55
Salpicadero Citroën C1 HDi 55
La marca francesa acaba de poner a la venta dos nuevas versiones con motor diésel de la familia HDi para sus utilitarios C1 y C3. En el C1 con 55 caballos y en el C3 con 110 caballos. Al mismo tiempo, la gama del C3 se beneficia de una cuidada remodelación estética que mejora su imagen.
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Dentro de la gama de los pequeños utilitarios –que Citroën prefiere llamar “vehículos compactos complementarios”– el C1 y el C3 suponen, respectivamente las opciones esencial y familiar. Pues bien ambos coches reciben motores diésel, en el caso del C1 es el primer propulsor de este tipo, mientras que en el C3 ya existen dos –un 1.4 de 70 caballos y un 1.6 16V de 92 caballos–, a los que ahora se une uno más, el 1.6 de 110 caballos.

El C3 es, de la familia C1, C2 y C3, el más antiguo (ya tiene más de tres años), y aprovechando la ocasión de la adopción de la nueva mecánica diésel, que sólo estará asociada al acabado Exclusive –el más equipado–, ha recibido una importante remodelación estética, tanto en su carrocería como en su habitáculo, que moderniza su imagen y le dota de una mayor impresión de calidad.

El nuevo estilo exterior se ha logrado aplicando al frontal una nueva calandra con mayor presencia y una entrada de aire más ancha. Las llantas tienen un nuevo diseño, y en la parte trasera, los grupos ópticos reciben carcasas de cristal transparente. La decoración de la carrocería también ha cambiado por el tono metálico de las manetas de las puertas y por la tira horizontal, también metálica, de la zaga.

Los cambios exteriores afectan a toda la gama C3, si bien determinadas versiones incorporan elementos específicos, como los nuevos faros antiniebla delanteros en la variante VTR y los diferentes bajos de carrocería que emplea el C3 X-TR.

En el interior se aprecian modificaciones de diseño y el empleo de nuevos materiales. El salpicadero se ha rediseñado, lo mismo que la consola central. Ésta, recibe decoración gris metálica a juego con los marcos de las bocas de aireación. También ha cambiado el cuentavueltas, que ahora recibe un fondo blando que hace que sea más fácil de leer. Los paneles de las puertas, las tapicerías y los revestimientos son igualmente nuevos. Y en el caso de las versiones con cambio Sensodrive, los mandos del volante han sido modificados tanto en forma como en tamaño.

No obstante, la estrella de la gama es la nueva versión 1.6 HDi 110 CV Exclusive, que ya está a la venta con un precio de 16.645 euros. Por encima de los cambios estéticos, en este modelo el gran protagonista es el motor turbodiesel HDi, un propulsor que emplean en Peugeot y en Ford y que en Citroën usan los modelos C4, C5 y Picasso.
Se trata de un ligero propulsor construido totalmente con aluminio, de cuatro cilindros y 1.560 centímetros cúbicos, con culata de 16 válvulas, que desarrolla una potencia de 110 caballos a 4.000 vueltas.

Este magnífico propulsor, que demostró en la toma de contacto realizada por las carreteras de la Bretaña francesa un rendimiento sobresaliente, con una gran capacidad de aceleración y de recuperación. No obstante dispone de un par motor de 240 Nm a 1.750 revoluciones por minuto que, gracias a la función ‘overboost’ alcanza los 260 Nm durante varios segundos, el tiempo justo de la aceleración a fondo.

No es nada ruidoso en su funcionamiento, y su grado de refinamiento lo pone en cabeza de la gama de Citroën. Asociado a un cambio manual de cinco marchas, incluso da la impresión de disponer de unas prestaciones superiores a las del motor de gasolina de dos litros de idéntica potencia. En lo que sí le gana es en consumo, que la marca ha homologado, en ciclo mixto, en 4,5 litros cada 100 kilómetros.

Por otro lado, es muy respetuoso con el medio ambiente, ya que está dotado de un filtro de partículas diésel (FAP) que no necesita mantenimiento y cumple, lógicamente, la normativa Euro IV sobre emisiones. Y, en otro orden de cosas, ha experimentado una sustancial mejora en su comportamiento, con un mejor compromiso entre estabilidad y confort.

Para lograrlo se ha trabajado en las barras estabilizadoras, que ahora tienen un mayor diámetro, y en los muelles, más rígidos en el eje delantero. En todos los nuevos C3 han evolucionado las leyes de amortiguación y la flexibilidad de los elementos elásticos. También han variado las leyes de la asistencia eléctrica de la dirección. El ABS del sistema frenante dispone ahora de distribución electrónica de frenada, y los neumáticos son más anchos (195/50 sobre llantas de 6 x 16 pulgadas).

La seguridad también ha mejorado. En lo que atañe a la pasiva, el C3 recibe importantes refuerzos estructurales, sobre todo en la plataforma y en la zona de los pilares centrales, y además se han ampliado las zonas de deformación. Esta versión lleva de serie el programa electrónico de estabilidad ESP, que pronto estará disponible en el C3 Pluriel.

El diésel más pequeño

Para el menor de los Citroën, el modernísimo C1, el propulsor más pequeño, no por cilindrada, ya que tiene una capacidad de 1,4 litros, sino por potencia, que es de 55 caballos en vez de los 70 caballos que da en los modelos C2 y C3. Esto se ha logrado jugando con la electrónica.

En la toma de contacto con el coche, nos ha sorprendido gratamente este pequeño propulsor por su rendimiento, asociado a una caja de cambios de cinco marchas de cortos desarrollos que se muestra ideal para que brille en regímenes bajos y medios. No sucede lo mismo en los más altos, donde se queda corto en velocidad y funciona con un ruido bastante ostensible. Esa sonoridad se acusa también al ralentí, y el motor manifiesta un traqueteo que tarda bastante en desaparecer; por lo menos en la unidad probada.

La aceleración no es su fuerte, desde luego, pero sí obtiene interesantes valores de recuperación. Y eso sí, aunque las prestaciones no brillen, sí lo hace su consumo de gasóleo, que Citroën anuncia de 4,1 litros en ciclo mixto, y de 3,4 litros en carretera. En recorrido urbano se conforma con 5,3 litros cada 100 kilómetros.

Este propulsor está destinado sólo a la versión de acabado SX, tanto para los C1 de tres puertas como para los de cinco puertas, cuyos precios son, respectivamente, de 10.850 y de 11.150 euros. Hay que recordar que las versiones SX cuentan con un equipamiento sobresaliente, en el que destacan los airbags laterales, el respaldo del asiento trasero abatible en dos partes, el cierre centralizado, las ventanillas delanteras eléctricas y los anclajes Isofix para sillitas de niños, entre otros elementos de serie.